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Fran Rivera ha dejado su discreción con su vida privada a un lado y no ha dudado en opinar para defender a su hermano Kiko después de la pulla de Isabel Pantoja en ‘Top Star’, donde la tonadillera afirmó tajantemente que el talento no se hereda.
Unas palabras que para muchos fueron un dardo envenenado hacia la carrera musical de su hijo, que se dio por aludido y rápidamente reaccionó en redes sociales asegurando que “el trabajo duro supera al talento cuando el talento no trabaja duro”. Una cadena de indirectas a la que también se unió la mujer del Dj, Irene Rosales, y a la que ahora se ha unido Fran Rivera.
El torero ha opinado sobre las polémicas declaraciones de la cantante, y aunque no ha querido hablar de la guerra legal que mantiene Kiko Rivera con su madre ni de la posibilidad de llegar a un acuerdo para que la tonadillera le entregue a él y a sus hermanos las pertenencias de su padre, sí ha querido responder sincero a la opinión de que el talento no se hereda.
“No estoy de acuerdo. Yo soy torero gracias a mi padre”, contestaba el hermano de Cayetano Rivera, dejando claro su desacuerdo con las palabras con las que Isabel Pantoja insinuó que Kiko no ha heredado su talento para el mundo musical.

Por otro lado, el ex torero y colaborador de ‘Espejo Público’ relató este martes cómo fue una de las peores etapas de su vida, los primeros años tras la muerte de su madre, Carmina Ordóñez, que además coincidieron con su separación. Fran Rivera se convirtió en famoso y, sin ninguna intención, en uno de los objetivos de la prensa rosa en aquella época. El diestro ha detallado como vivió el acoso mediático por aquel entonces.
La presentadora de ‘Espejo Público’, Susana Griso, le preguntaba a su compañero si tuvo que necesitar algún tipo de ayuda psicológica para enfrentarse a la presión mediática, a lo que Fran Rivera contestaba: “Lo mío es que es insoportable, lo mío no hay ayuda, lo mío ha sido insoportable durante mil años. El que se ponga en mis zapatos y ande mi camino que se agarre”.
El colaborador ha explicado que su salto a la fama coincidió con la etapa más complicada de su vida, cuando a la muerte de su madre se unió su separación de Eugenia Martínez de Irujo, con la que tiene una hija, Cayetana. “Yo tenía mínimo de diario tres coches siguiéndome. Y ya no es solo eso, además, se juzgaba todo lo que yo hacía y se opinaba sobre todo lo que yo hacía, sacando distintas opiniones de gente que ni me conocía” relataba el diestro.
“Llegó un punto que, si iba de mi casa al colegio a recoger a mi hija y saludaba a alguien, eso era peor que lo de la manzana y el príncipe, eso fue atroz. Esos dos años no se los deseo a nadie” añadía el colaborador. Fran Rivera reconocía que el acoso mediático es algo “muy desagradable”. “La impotencia que sientes ante esa agresión, porque al final lo entiendes como una agresión, es muy difícil de gestionar”.
El torero se ha quejado de la prensa del corazón y de su cambio con los años. Según él, con el paso del tiempo la prensa rosa se ha vuelto más provocadora. “La prensa era distinta. La prensa entendía que ellos vivían de ti y que si tú eras un personaje conocido vivías de ellos” terminaba diciendo.