En el momento de aplicar este tipo de tratamientos habrá que tener en cuenta diferentes cosas para conseguir un resultado óptimo y sacar el mayor provecho posible al producto. Por ello, a continuación hablaremos de siete trucos imprescindibles que deberás introducir en tu rutina diaria:

Para empezar, un truco utilizado por las asiáticas se basa en la forma en la que guardan sus tratamientos para el pelo. Ellas habitualmente los guardan y aplican cuando han salido de la ducha, con el objetivo de mantener sus productos fuera del agua y así evitar que sus fórmulas se vean afectadas.

Otro consejo que debemos tener en cuenta es que el hecho de aplicar más cantidad de mascarilla no significa que sea mejor, por ello los expertos recomiendan no excederse en las cantidades y, como norma principal, aplicar el producto desde el medio del cabello hacia las puntas.

En cuanto al momento de aplicación, antes de envolver tu cabello con una toalla que retire la mascarilla, prueba a envolverlo en papel film. Este papel favorece la penetración del producto en el cabello, y encima de él también puedes ponerte la toalla caliente. Una vez hecho esto, consérvalo una media hora para que el tratamiento tenga una verdadera eficacia.

La base de cualquier cuidado es la limpieza inicial, por eso cuando utilicemos mascarillas capilares, el primer paso es tener el pelo limpio. De lo contrario, la eficacia de la mascarilla será nula. Un pelo limpio, libre de suciedad, grasa y otros restos estará listo para absorber todos los nutrientes y principios activos que le aporta el producto.

En el momento de la aplicación, debemos hacer hincapié en las puntas, ya que es la zona que suele estar más dañada. Un truco para que la mascarilla se absorba mejor es aplicar calor con un secador, ya que abrimos la cutícula permitiendo que entre el producto. Al lavarse el pelo para retirarla, lo ideal será el agua tibia o fría para que quede impregnada.

Lo recomendable es aplicarse mascarilla al menos cada 4 o 5 días para mantener una melena correctamente nutrida y cuidada.

No olvides que cualquier mascarilla no funciona si no aporta nada a tu pelo. Fíjate en los ingredientes de la misma y procura que contenga un alto porcentaje de principios activos naturales. Si tienes un pelo áspero, la mejor mascarilla para tu cabello será aquella que contenga ingredientes como la biotina o la flor de seda, ya que ayudan a fortalecer el cabello estropeado.
Si tu pelo es seco, una mascarilla que no contenga siliconas te ayudará a reparar tu melena castigada, devolviéndole su gran esplendor. Si por el contrario tu pelo es graso, deberás utilizar una mascarilla que también se aplique a la raíz del pelo. Las compuestas por ortiga purificante son una buena idea para este tipo de cabello.