En ocasiones recurrimos a cremas o tratamientos antiedad para mejorar nuestra tez. Pero lo que pocos saben es que la principal solución para decir adiós al rostro apagado, sin brillo y con ojeras es tener una adecuada rutina de sueño. A continuación, te contamos los 8 trucos que necesitas saber para dormir más y mejor. ¡No te los pierdas!:

Irnos a la cama con el estómago demasiado lleno puede ralentizar nuestro sueño. Los expertos insisten en que es fundamental cenar temprano, al menos dos horas antes de irnos a la cama. Además, es muy importante evitar bebidas estimulantes, con cafeína o alcohol. En este sentido, es recomendable el consumo de frutos secos, pescado, carne de pollo o frutas. ¡Pruébalo y verás que bien te sientes!

El teléfono móvil se ha vuelto nuestro fiel compañero a la hora de meternos en la cama. En muchas ocasiones recurrimos a este cuando no tenemos sueño y así entretenernos hasta que por fin nos entran ganas de dormir pero… ¡esto es un gran error! Y es que, estos dispositivos activan tu cerebro y le hacen pensar que tiene que estar despierto, por lo que retrasa el estado de relajación que necesita el cuerpo para conciliar el sueño. ¡Mantenlo alejado cuando te vayas a dormir!

Es evidente que el ejercicio físico es una de las cosas que más nos recomiendan los expertos. La realización de deporte te ayuda a descargar endorfinas, que son las hormonas de la felicidad, además te ayuda a gastar energías y por la noche tendrás una calidad del sueño mucho mejor. Eso sí, es recomendable hacer ejercicio por las mañana o a primera hora de la tarde, ya que hacerlo al finalizar el día provoca la activación de tu cuerpo, lo que a posteriori provoca un retraso en la relajación del cuerpo.

Para no interrumpir nuestro sueño durante la noche, es recomendable dormir en un lugar que esté tranquilo, alejado de ruidos y luces que puedan obstaculizar nuestro descanso. Además, es aconsejable mantener nuestro espacio limpio, ordenado y con una temperatura óptima.

Opta por un colchón y una almohada cómoda y que se adapte a las necesidades de tu cuerpo. Es importante elegir un colchón con las medidas correctas para permitirnos tener libertad de movimientos y cambios de postura, y con una buena relación firmeza-confort, ¡es muy importante!

Es aconsejable tener unas pautas a la hora de dormir, ya que si cada día eliges un horario el cuerpo no conciliará el sueño cuando tenga que hacerlo. Decide a qué hora quieres acostarte y a qué hora quieres despertar y hazlo así cada día. Esto ayudará a que tu cuerpo se acostumbre a esa hora y duermas profundamente.

Cuando llega la hora de estar con nosotros mismos nuestra mente se llena de pensamientos que en ocasiones pueden ser negativos, esto provoca un retardo en el sueño. Opta por la meditación, o ejercicios respiratorios que te ayuden a la relajación de tu cuerpo.

Leer es una de las actividades que más relaja nuestro cuerpo, por lo que es recomendable abrir nuestro libro favorito todas noches. De esta manera, llegarás a ese sueño profundo tan deseado.