Antes de empezar a hacer un cambio en el físico hay que tener en cuenta nuestros rasgos y formas en la cara. Lo primero que hay que hacer es tomar medidas del rostro de manera horizontal y vertical. Las medidas que tomaremos en horizontal son: la distancia que separa nuestras sienes, la distancia que separa nuestros pómulos y la distancia que separa nuestras mandíbulas.
En cuanto a las medidas verticales, mediremos la distancia que hay desde el inicio de nuestra frente hasta el extremo de nuestra barbilla. Una vez tomada la medida, hay que dividir esa cifra entre tres. ¡Esto no es todo! A continuación, hay que medir la distancia entre la base de nuestra nariz, por la zona del bigote, hasta el extremo de la barbilla.
Una vez tengas este paso completado, llega la hora de saber qué tipo de cara tienes y que estilo barba te sienta mejor. ¡No dejes de leer!:

Si las tres medidas horizontales que has tomado anteriormente coinciden… ¡tu cara es cuadrada! Aquí, la barba que mejor te queda es una barba fina, sin mucho volumen que suavice tus rasgos, ya que de otra manera harías todavía más cuadrado tu rostro. La forma de conseguir esto es con un recortado que deje mayor volumen en el mentón, sin dejar ángulos demasiado marcados para que suavice la imagen.
Otra opción sería la de la perilla o la barba circular con cierto volumen en la barbilla para disimular sino hay suficiente vello facial como para tener una barba completa o bien porque no se quiera tener una barba demasiado frondosa.

Tu cara es de este tipo si la distancia que separa tus sienes es superior a la que separa tus pómulos. Para ti, es aconsejable una barba espesa en la barbilla que puedes combinar con unas largas patillas sin mucho volumen, ya que te agrandarían demasiado el rostro.

Para este tipo de cara vamos a ir a por las medidas verticales, y si el resultado de dividir entre 3 la distancia entre el inicio de tu frente y tu barbilla es mayor a la distancia entre tu barbilla y la base de tu nariz: ¡tu cara es redonda!
Para reducir esta forma, hay que marcar considerablemente el ángulo de la mandíbula para que la cara pierda su aspecto redondeado. Las mejillas suelen tener más tamaño, que en otros casos, por lo que hay que liberarlas de pelo en su parte media y alta para que no den impresión de más volumen aún. En este tipo de caras se recomienda la llamada ‘barba candado’, con pelo únicamente en la parte del bigote y la barbilla, dejando libres de vello las patillas y las mejillas.

Este tipo de cara se da cuando la distancia entre nariz y barbilla es 0,5 centímetros mayor al resultado (de la división entre tres) de la distancia total de tu rostro. En este caso puedes dejar crecer tu barba por toda la extensión de tu barbilla pero sin demasiado volumen ¡para que no se alargue demasiado tu cara!
Para este tipo de cara es recomendable no perfilar mucho la zona de las patillas, será mejor dejarlas anchas para evitar dar un rostro más alargado todavía. En cuanto al perfilado de las mejillas, podrá ir a gusto de cada uno pero no debe dejarse una zona demasiado estrecha.

Aquí la distancia entre nariz y barbilla es 0,5 cm menor al resultado de la división en tres de la distancia total de tu rostro. Para un rostro ovalado las barbas tupidas son una buena opción, siempre que se mantenga bien cuidada y con un recorte redondeado que mantenga la armonía y la simetría. Eso sí, hay que dejar de lado los ángulos demasiado marcados y los perfilados excesivamente finos.

La barba siempre es una buena opción para disimular zonas de nuestra cara que no nos gusten. Este es el caso de las personas que tienen papada. Aquí, lo mejor será tener una barba completa, sobre todo abundante y larga en la parte del mentón para que el propio pelo de la misma tape el exceso de volumen en la zona baja de la cara.
Un hombre con papada que quiera utilizar este estilo de barba tendrá mejor aspecto y será más estético, si se forma con un afeitado angulado que le dé más belleza al rostro pues la papada suele combinarse con los rostros redondeados.