Entre los diversos beneficios del bicarbonato, podemos destacar su poder alcalinizador, por lo que, ayuda a controlar la grasa de la piel, creando un equilibrio entre los niveles de pH en la dermis, evitando que se produzcan más aceites de lo normal. Además, se puede utilizar para lavar tus dientes, eliminar olores en la ropa y acabar con esos granitos que tanto molestan en el rostro. A continuación te explicamos todos los usos que le puedes dar a este compuesto… ¡toma nota!

Al ser como arenilla, el bicarbonato tiene un poder exfoliante. Por lo que, si quieres blanquear tus dientes, su tacto arenoso hará que reluzcan aún más. Para ello, moja tú cepillo con agua y seguidamente úntalo en bicarbonato. Frótate durante 3 a 5 minutos y enjuaga bien para que no queden restos. Eso sí, es recomendable hacerlo una o dos veces por semana, no más, ya que de hacerlo a diario se puede ver afectado el esmalte natural del diente.

Si te gustan los remedios caseros para cuidar tu piel, este es tu producto. El bicarbonato ayuda a limpiar tu rostro deshaciéndote de esos puntos negros que tanto odiamos. Su función de peeling hace que nuestra piel luzca suave y radiante. Pero, ¿cómo lo hacemos? Pon 2 cucharadas de bicarbonato en un bol y añade unas gotas de agua y limón. Mézclalo y hazte masajes en la cara durante 1 minuto. ¡Verás resultados a la primera!
Además, puedes exfoliar todo tu cuerpo haciendo el mismo proceso que has llevado a cabo para la cara.

Los pies, es una de las partes más olvidadas de nuestro cuerpo. En muchas ocasiones, no los cuidamos como merecen y deberíamos dedicarle un ratito todas las semanas. Si no sabes cómo hacerlo, aquí te lo explicamos. Pon agua caliente en un recipiente, agrega dos cucharadas de bicarbonato y sumerge tus pies, durante 20 minutos, y disfruta de un relajante baño. También, puedes utilizar el bicarbonato como exfoliante para eliminar la capa de piel fina que se acumula en los talones y las zonas ásperas.

En muchas ocasiones, olvidamos higienizar nuestra garganta. Esto, puede provocar que el mal aliento llame a nuestra puerta. Diluye una cucharadita de bicarbonato de sodio en medio vaso de agua para enjuagar como un enjuague bucal normal. Además, en caso de dolor de garganta o inflamación de la cavidad bucal, utiliza bicarbonato combinado con agua para las sesiones de gárgaras, este producto actúa como desinfectante natural.

Si pensabas que esto era todo, aún queda más. El bicarbonato es un buen producto para emplear en la limpieza del hogar. Aquí, es recomendable llenar un pequeño recipiente con bicarbonato y colocarlo entre los estantes del refrigerador es la estrategia perfecta para absorber los malos olores. Además, se puede utilizar junto con el jabón de platos para potenciar su efecto, eliminando olores y previniendo la formación de cal. ¡Qué pasada!
