
En dicha entrevista, Zidane asegura que Marsella es una ciudad que le encanta y que siempre que puede se escapa para pasar tiempo allí; es un marsellés más.
Cuando tenía quince o dieciséis años iba a ver a jugar al equipo y en esos momentos se imaginaba portando su camiseta y jugar en el mismo campo. Lo que no sabía ese adolescente Zidane, es que sí tendría la oportunidad de competir contra el Olympique de Marsella.
Finalmente, por varias razones le alejaron de ese sueño y cuando salió de esa ciudad empezó a formar parte del AS Cannes, aunque siempre ha habido algo que le empujaba a su ciudad. Hace cinco años, antes de ponerse a la cabeza del Real Madrid, Zidane fue candidato para ser el entrenador del Olympique.
También pudo hablar de su nueva aventura con el pádel que le mantiene alejado de la primera línea del fútbol tanto español como a nivel mundial y que le encantaría que se considerar como deporte olímpico.
Este domingo, disputó junto a varias leyendas del pádel el World Pádel Tour donde no se le vio nada mal.
Nos encantaría poder verle en los campos de fútbol pero por el momento le seguiremos viendo entre palas de pádel.