
Rayados de Monterrey no cumplió con las expectativas que se tenían sobre ellos en la Copa Mundial de Clubes al caer en la segunda ronda 1-0 frente al Al-Ahly de Egipto. A pesar de haber manejado más del 60% de la posesión del balón, se vieron erráticos al frente, cosa que el conjunto egipcio aprovechó y con una solitaria anotación de Mohamed Hany, consiguieron un importante triunfo.
Si bien algunos jugadores de Rayados llegaban agotados por haber tenido participación entre semana con su selección, sea la mexicana o de algunos otros países, además de la baja de César Montes que no pudo viajar por dar positivo a COVID-19 en las pruebas PCR, los egipcios también tenían un gran número de bajas. De hecho, eran 12 los jugadores inhabilitados del Al-Ahly, 7 de ellos con la selección egipcia que llegó hasta la final de la Copa Africana de Naciones, además de 5 lesionados y su director técnico, quien dio positivo a coronavirus.
El primer tiempo fue muy entretenido, pues ambos equipos tuvieron una gran cantidad de jugadas de peligro en la búsqueda de la victoria. Primero Rogelio Funes Mori tuvo un intento desde fuera del área, al darse la media vuelta en la media luna y meter un zurdazo que pasó desviado del poste derecho del arquero.
La respuesta del cuadro egipcio llegó rápido, tan solo dos minutos más tarde, cuando tuvieron un remate desde dentro del área, aunque este salió flojo y a las manos de Esteban Andrada. El resto de la primera mitad fue muy similar, incluso teniendo lapsos del partido que eran de ida y vuelta, con pocas pausas y muchas emociones.
A pesar de ello, la jugada más peligrosa de los primeros 45 minutos la tuvo el conjunto del Al-Ahly, que en un contragolpe que llegó a los pies de Taher Mohamed, definió con potencia con la pierna derecha, pero de nueva cuenta su remate fue atajado por el arquero argentino, Andrada, y Erick Aguirre complementó con el despeje.
Fue así como ambos equipos se fueron al descanso, con una escuadra de Rayados que tenía más tiempo la pelota y la iniciativa, pero con el Al-Ahly con más claridad y profundidad al ataque.
La parte complementaria cambió radicalmente, pues aunque los regios seguían con mayor posesión de balón, los egipcios eran los que más aproximaciones al arco de Rayados tenían. Este dominio a la ofensiva por parte del Al-Ahly se consolidó al minuto 53 de tiempo corrido, cuando tras un centro por la izquierda, que fue rechazado al centro por Esteban Andrada, la pelota le quedó fuera del área a Mohamed Hany, que aprovechando que el arquero rayado estaba fuera de su posición y metió el disparo centrado que entró sin problemas a la portería.
Con esto se encendieron las alarmas para Javier Aguirre, quien de forma inmediata reaccionó con dos cambios, sacando a Sebastián Vegas y a Alfonso Gonzalez, dando ingreso a Jesús Gallardo y Vincent Jansen, en la búsqueda de ser más ofensivos. En contraparte, los africanos se encerraron atrás para guardar la ventaja, lo que complicó la labor de los mexicanos.
En la recta final del partido también ingresó el costarricense Joel Campbell, pero con el parado totalmente ofensivo de Monterrey, y a la defensiva del Al-Ahly, fue el equipo egipcio el que tuvo más jugadas de peligro, propiciadas por contragolpes, aprovechando los espacios que Rayados dejaban en el fondo. Fue así como terminó el partido y con ello la participación de Monterrey.
Ahora el equipo mexicano buscará maquillar su participación en el encuentro por el quinto puesto, posición que ya ha logrado en dos ocasiones, en el 2011 y 2013, además de evitar el sexto y último lugar de la competencia, mismo que solo dos equipos aztecas han ocupado: Pachuca en 2007 y Chivas en 2018, aunque el del rebaño pesó más, pues en el 2007 habían más equipos compitiendo, por lo que los Tuzos no fueron los últimos en dicha ocasión.
Por su parte, el Al-Ahly enfrentará las semifinales del certamen el próximo 9 de febrero, cuando se mida al Palmeiras de Brasil, actual bicampeón de la Copa Libertadores de la CONMEBOL y buscará emular lo hecho por el Mazembe en el 2010 y ser el segundo equipo africano en llegar a una final del Mundial de Clubes.