
Isabel Pantoja se encuentra a menos de una semana de volver a sentarse en el banquillo del Juzgado de lo Penal número 5 de Málaga por su presunta comisión de un delito de insolvencia punible. Este juzgado solicita para ella una pena de tres años de prisión, además del pago de una multa de dieciocho meses a razón de veinte euros al día, lo que implicaría un total de casi once mil euros de sanción.
Según la revista ‘Diez Minutos’, la tonadillera se encuentra desesperada por no regresar a uno de los lugares donde vivió uno de sus momentos más traumáticos de su vida (la cárcel de mujeres de Alcalá de Guadaira, en Sevilla).
Para evitar esta situación, la artista ha dado la orden a su despacho de abogados para que lleguen a un pacto con la parte contraria y, así, evitar en la medida de lo posible que el juicio, que está previsto para el 22 de marzo, se celebre. Además, Isabel tiene la esperanza de poder reunir el dinero necesario con la venta de su vivienda en Fuengirola y, así, abonar a la entidad querellante los más de 114 mil euros de multa.
Si se llegara a este acuerdo y se abonara la cuantía impuesta, Isabel podría convencer a la Fiscalía de que rebajase la pena de prisión de tres a dos años. Asimismo, con este pacto se conseguiría que el juicio no se celebrara y que la cantante no tuviera que cumplir condena de prisión impuesta por el juzgado.