
Es normal que exista una caída diaria de cabello. Una persona sana que no padece ninguna enfermedad capilar suele perder una media de 60 a 100 cabellos al día, esto se debe a la regeneración celular. Por esta razón te traemos una selección de algunos remedios naturales que debes probar para que tu pelo esté más fuerte y evites en la medida de lo posible su caída excesiva.
Pero antes de pasar a los trucos, te exponemos algunas causas que pueden favorecer esta situación.
1. El estrés es uno de los peores enemigos del cabello. Una exposición importante a situaciones que implican mucho estrés puede producir que bastantes folículos pilosos pasen a una fase de reposos, lo que provoque una gran pérdida de pelo.
2. Los expertos aseguran que existe una relación directa entre el cambio de estación y el ciclo de crecimiento del cabello. Una de las estaciones donde se produce una mayor pérdida de pelo es el otoño. Esto se debe a que durante este periodo hay más pelos que se encuentran en la fase telógena o la última fase de crecimiento del pelo.
3. Una alimentación pobre en nutrientes y proteínas no beneficia en absoluto a nuestro organismo, con lo cual, provoca debilidad en nuestro cabello. Por esta razón es muy importante llevar un estilo de vida saludable.
4. La alopecia es una de las causas más graves que provocan la perdida de pelo. Su aparición puede darse por causas muy variadas como enfermedades en la piel, factores hereditarios, etc. Si no se trata a tiempo puede provocar la perdida total de pelo, pero esto no significa que no se pueda solucionar antes.

Este tratamiento es muy sencillo, consiste en cortar de forma horizontal una hoja de la planta y frotar con suavidad por todo el pelo la pulpa que se extrae de ella. Después tienes que dejar secar y actuar el producto durante toda la noche y, al día siguiente enjuagarlo con abundante agua.
Para tener buenos resultados debes repetir este procedimiento durante tres o cuatro semanas.

Aparte depurar el organismo, esta bebida contiene una gran cantidad de antioxidantes que favorecen al crecimiento y al fortalecimiento del cabello, además de evitar su caída en exceso.
La aplicación de este tratamiento es muy sencilla. Tienes que preparar una taza de té y dejarla enfriar. Después, en el momento de ducharte, debes verter el té sobre todo tu pelo a modo de tónico y dejarlo secar.
Para que surta efecto debes aplicarlo 2 veces por semana.

Las almendras aportan una gran fuente de nutrientes a nuestro pelo. Además, fortalece a los cabellos débiles, ayuda a la desaparición de escamas en el cuero cabelludo y reducción de la caída capilar.
Por ello, si colocas unas gotas de aceite esencial de almendras en la mano y haces unos masajes circulares en el cuero cabelludo, estimularás el crecimiento del cabello y el fortalecimiento de los folículos pilosos.
Un truco que puedes tener en cuenta para aplicar este tratamiento es introducir unas gotas del producto dentro del champú que utilizas habitualmente.

La cebolla es un producto muy usado para curar heridas o cualquier problema dérmico. Además, esta hortaliza, contiene una gran cantidad de azufre que mejora la circulación de la sangre en los folículos pilosos.
Para realizar este tratamiento debes extraer el jugo de la cebolla, aplicarlo en la cabeza y dejarlo actuar durante 30 minutos.
Pasado este tiempo debes lavarte el pelo como de costumbre y enjuagarlo con abundante agua.
Para que surta efecto, es recomendable aplicarlo al menos durante tres meses, dos veces por semana.

El coco destaca por sus propiedades antioxidantes, su capacidad para regular la presión sanguínea y disminuir los triglicéridos. Asimismo, contiene muchas propiedades hidratantes y nutritivas que protegen la fibra capilar evitando la rotura del cabello y aportándole fuerza.
Para obtener la leche de coco, debes rallar la pulpa y exprimirla con un paño. El líquido que obtengas, lo debes utilizar para dar un masaje en el cuero cabelludo.
Te recomendamos que repitas este tratamiento una vez por semana.