
Liverpool es campeón de la FA Cup, luego de vencer en la final por el título al Chelsea en los penales, tras no poder romper el cero en los noventa minutos del tiempo regular, ni en la media hora de la prórroga. De esta forma, el cuadro de los Reds consiguió por octava ocasión el trofeo más longevo en la historia del fútbol y rompió con una racha de 16 años sin campeonar en dicho torneo.
El partido como tal fue cerrado, aunque en los primeros 10 minutos el Liverpool se quedó cerca de abrir el marcador en dos ocasiones, ambas comandadas por el colombiano Luis Díaz, quien atacó por el costado izquierdo del área. Primero en un disparo que fue desviado por el arquero del Chelsea, Edouard Mendy, desvío que quedó cerca de contactar Thiago Alcántara con la portería abierta, pero el balón le quedó muy alto.
Luego, de nuevo Luis Díaz llegó por el costado izquierdo tras un contragolpe que partió desde la media cancha y otra vez Mendy atajó la pelota, que quedó en el área chica, por lo que esta fue rechazada por la defensiva de los Blues, aunque el rebote le quedó fuera del área grande a Keita que mandó el disparo apenas por un costado de la portería del Chelsea.
Esto generó que los londinenses cerrarán líneas para evitar nuevos embates por parte de los dirigidos por Jürgen Klopp, por lo que el partido se cerró un poco y los Blues comenzaron a tomar la iniciativa. Fue a los 22 minutos que llegó la primera jugada importante para ellos, cuando tras un centro frontal por parte de Mason Mount, Christian Pullisic remató cruzado de pierna derecha en un disparo que pasó cerca del poste de Alison Becker.
Así terminó la primera mitad, con ambos equipos intentando hacer peligro, pero con poco éxito, situación que no cambió mucho para la segunda parte. Los segundos 45 minutos abrieron precisamente con una jugada peligrosa, pues en un tiro libre por la banda de la derecha, Marcos Alonso impactó directo con su pierna izquierda e impactó la pelota en el travesaño de la portería del Liverpool, siendo una de las jugadas más importantes.
La reacción de los del puerto fue casi inmediata, pues tres minutos más tarde llegó de nuevo Luis Díaz con un disparo cerca de la media luna que pasó rozando la portería de Mendy. Para que llegará una nueva oportunidad así pasaron casi 30 minutos y fue de nuevo “Lucho”, quien por el costado derecho del área metió un riflazo que pegó por la parte externa del poste derecho.
Un minuto más tarde, al 84, y tras un centro por la derecha, llegó el capitán de los Reds, Andrew Robertson e impactó su remate en el poste, con lo que los 90 minutos terminaron con empate a cero goles, aunque con el Liverpool más incisivo al frente. Fue entonces que, con el mismo marcador, se llegó hasta los tiros de penal en donde se definió el título.
Chelsea empezó tirando y los dos primeros cobradores acertaron: Marcos Alonso para Chelsea y James Milner para el Liverpool. Mientras que César Azpilicueta por parte de los Blues fue el primero en fallar su cobro. De igual forma, los siguientes futbolistas metieron sus tiros: Reece James, Ross Barkley y Jorginho del Chelsea y Roberto Firmino y Trent Alexander-Arnold.
En los pies de Sadio Mané estuvo el quinto penal, mismo que, con la falla de Azpilicueta, le podía dar la victoria a los Reds, sin embargo, su compañero de selección en Senegal, Edouard Mendy, atajó el cobro con lo que se extendió la serie. Hakim Ziyech marcó para el Chelsea, al igual que Diogo Jota, pero Mason Mount falló y el griego, Konstantinos Tsimikas, fue el encargado de convertir el penal que le dio la copa a los dirigidos por Jurgen Klopp.
Este es el sexto título conseguido por el entrenador alemán en su pasó por el Liverpool y en la presente temporada aún buscará remontar y robarle la Premier League al Manchester City y ganar la final de la Champions League frente al Real Madrid.