
Se llevó a cabo la final de la Europa League desde Sevilla en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuan, donde Rangers de Escocia y Eintracht Frankfurt de Alemania pelearon palmo a palmo por el título. No fueron suficientes los 90 minutos de tiempo regular, ni tampoco la media hora de la prórroga para definir al campeón, que terminó por determinarse desde los once pasos en la tanda de penales.
Una situación a destacar es el hecho de que en las inmediaciones del estadio se presentó una fuerte riña entre aficionados escoceses y alemanes, en el puente de San Bernardo, que es la principal vía de acceso al recinto sevillano.
El primer tiempo fue un encuentro muy cerrado, pues ninguno de los dos equipos terminaron por tomar la iniciativa para ir hacia el frente. Por esa razón, todo parecía indicar que sería complicado que se abriera el marcador, pues el cero en ambos marcos se mantuvo durante los primeros 45 minutos.
A pesar de que en la segunda parte se comenzó a ver un panorama similar, fue al minuto 57 que llegó el primer tanto, luego de un mal despeje por parte de la defensiva de los alemanes, Joe Aribo aprovechó el balón vivo y se encaminó libre a la portería para enfrentar al arquero, Kevin Trapp. Ya al encarar al cancerbero, simplemente definió de pierna derecha y mandó el balón al costado derecho, imposible de atajar, con lo que el Rangers ya se saboreaba la victoria.
Pero esto no hizo que el conjunto del Frankfurt bajará las manos y al minuto 69 llegó el colombiano, Rafael Santos Borré para poner el empate a un gol. Fue en un tiro de esquina por izquierda que fue cobrado en corto, que llegó un centro raso de Filip Kostic al primer poste, a donde picó Borré para rematar y marcar el tanto que volvía a meter a las Águilas al partido.
Fue así, con el marcador empatado a un gol, que terminó la segunda mitad y con ello el partido y fue así que todo se alargó a los tiempos extra. En la prórroga hubo algunas jugadas peligrosas, sobre todo una en la que Kevin Trapp tuvo que hacer el recorrido y sacarla casi en la línea de gol, sin embargo, el partido se mantuvo empatado por lo que se llegó a los penales.
Fue el conjunto del Rangers el que inició cobrando y acertó en su primer cobro James Tavernier, una de las figuras de este equipo escocés y así lo hicieron los siguientes cobradores: Christopher Lenz, Ajdin Hrustic y Daichi Kamada por parte del Eintracht Frankfurt, mientras que Steven Davis y Scott Arfield por parte de Rangers concretaron los primeros tres cobros para cada uno de los dos equipos.
Aaron Ramsey falló el cuarto cobro, mientras que Kostic, el siguiente cobrador del Frankfurt logró marcar su respectivo penalti. El quinto penal del Rangers cobrado por Koofe fue muy alarmante, pues pegó en el poste, pero entró a la portería, por lo que el conjunto escoces se mantuvo con vida en el último cobro de los alemanes.
Finalmente, fue el colombiano, Rafael Santos Borré, goleador de los alemanes y que había marcado el gol del empate en el tiempo regular, quien convirtió el último penal para el Eintracht Frankfurt que le permitió alzarse con la Europa League. De esta forma, los alemanes se coronaron por segunda vez en el segundo trofeo más importante de Europa, pues en 1980 también lo habían conseguido, aunque en aquel entonces el nombre del torneo aún era Liga Europea de la UEFA.
Es así como el trofeo de 15 kilos de plata, el más pesado que otorga la UEFA, y 65 cm de alto, se quedará en las vitrinas de los alemanes, que además con esto consiguieron el pase a la próxima temporada de la UEFA Champions League. Asimismo, es apenas el décimo trofeo que el Eintracht consigue en sus 123 años de historia.