
Uno de los grandes errores que solemos cometer es no tener preparada esta parte del cuerpo y exponerla de manera brusca a los factores externos tras meses protegidos por el calzado de invierno.
Por esta razón, hemos recogido en este artículo un total de 6 trucos que son clave para que evites en la medida de lo posible estas dolencias que suelen aparecer durante los meses de verano.

Uno de los mejores trucos que puedes utilizar para evitar futuros inconvenientes en los pies es elegir la talla adecuada de calzado. Una de las cosas más importantes que debes saber antes de comprar unos zapatos es que la talla puede variar dependiendo del fabricante o de los materiales que se hayan utilizado para su fabricación.
Por esta razón, lo más importante es probártelos en la tienda para comprobar que los dedos y el talón estén en una posición cómoda y, que así se eviten futuros problemas.
Un consejo que te damos es que te pruebes los dos zapatos al mismo tiempo, ya que siempre suele haber una pequeña diferencia entre un pie y otro.

Utilizar crema hidratante tanto en el calzado como en los pies es una buena forma de evitar las posibles rozaduras. Debes aplicar la crema en las partes más duras de los zapatos como son los bordes y las costuras. En los pies debes centrarte en que la parte de los dedos y de los talones esté más humectada y así evitaras que estas zonas sean más susceptibles de lesiones.
Un truco que puede evitar las rozaduras de los pies es la exfoliación. Este proceso consiste en quitar las células muertas de la piel y, así, ayudaras a mantener la hidratación de la zona.
Para ello, puedes hacer un exfoliante casero con sal y masajearlo durante unos minutos por los pies antes de aplicar la crema.

El talco es un producto que evita la traspiración y la sudoración de los pies. Puede ser una buena solución para utilizarlo en el calzado cerrado porque previene el desarrollo de rozaduras y el crecimiento de algunos microorganismos.
Lo que tienes que hacer es espolvorear los polvos por el empeine, la planta de los pies y los dedos para que la zona se mantenga seca.

La vaselina es otro de los remedios que te pueden ayudar a que no te salgan ampollas en los pies. A pesar de que es un producto que no hidrata, sella la piel de los pies y permite que se regeneren de manera natural.
Si te aplicas la vaselina unas cuantas veces notarás como la piel tiene mayor elasticidad y luce más humectada. Además, será un buen truco para que el pie se deslice e impida que esté en continuo contacto con el material del calzado.

El aloe es un buen producto para proteger la piel que está expuesta a una lesión. Es una planta que tiene un alto poder refrescante y cicatrizante, se suele utilizar para curar quemaduras, rozaduras, llagas y ampollas.
Un consejo que te damos para curar una rozadura es que abras una hoja de aloe por la mitad y que pongas directamente el gel sobre la zona a tratar. Verás que notas una mejoría inmediata.

Sí, como lo oyes. Meter los zapatos en el congelador es un tip que te puede evitar muchos problemas con tu calzado. Para ello debes introducir una bolsa bien sellada de agua en cada zapato y, luego, los debes meter en el congelador. Cuando el agua se congele, estos aumentaran de tamaño y te resultaran más cómodos que recién comprados.
Si temes que tus pies se lesionen por unos zapatos nuevos o de materiales duros, este artículo es tu solución. Como puedes ver, con estos tips podrás evitar o disminuir las rozaduras en los pies y tenerlos siempre perfectos.