
La temporada 2022 de la NBA ya tiene a su nuevo monarca, y es que los Golden State Warriors consiguieron dejar la serie en seis juegos al vencer 103-90 a los Celtics de Boston en el TD Garden para así conseguir su cuarto título en las últimas ocho campañas. Además, la figura del equipos, Stepehen Curry, fue galardonado como el mejor jugador (MVP) de las finales de la liga, un hito que era el único que le hacía falta en su carrera que ha estado llena de éxitos.
Luego de un mal quinto juego por parte de Stephen, en donde terminó por cortar una racha de 232 partidos anotando triples, regresó en el momento indicado para encaminar a los Warriors al séptimo título en la historia de la franquicia. En este último juego de la serie final generó 34 puntos, además de siete rebotes y siete asistencias, siendo el jugador más determinante de su equipo y del partido en general.
Asimismo, estuvo muy bien acompañado de un Andrew Wiggins que fue el socio ideal durante todas las finales, pues en los partidos en los que Curry no aparecía, siempre conseguía tomar la batuta o, en su defecto hacerle segunda, como lo fue el caso de este encuentro. El alero terminó generando 18 puntos, seis rebotes y cinco asistencias, mientras que Jordan Poole también tuvo una buena actuación con 15 unidades, tres rebotes y dos asistencias.
Draymond Green tampoco se quedó atrás y tuvo una noche con 12 unidades, una docena de rebotes y ocho asistencias, mientras que Klay Thompson también generó 12 puntos, pero con cinco rebotes y dos asistencias. Otto Porter y Gary Payton contribuyeron a la victoria con seis unidades cada uno.
Por parte de los Celtics, su máxima estrella, Jayson Tatum, en realidad tuvo una mala noche, pues consiguió generar 13 puntos, sumado a tres rebotes y siete asistencias, por lo que ahí empezó el problema para los locales. El mejor jugador de este encuentro para los de Massachusetts fue Jaylen Brown, quien hizo 34 puntos, siete rebotes y tres asistencias, mientras que el dominicano Al Horford fue el segundo mejor del equipo con 19 unidades, 14 rebotes y dos asistencias.
Sin embargo, de ahí en fuera, solo fue Robert Williams con 10 puntos, siete rebotes y tres asistencias el que pudo llegar a una cifra de dos dígitos por parte de los Celtics.
Como en cada partido de la serie, los de Golden State comenzaron dominando el encuentro en forma clara, pues en el primer cuarto tuvieron una ventaja de cinco puntos, mientras que en el segundo parcial, consiguieron ampliar esta a 15 unidades al vencer 27-17. A pesar de ello, y como también lo fue costumbre en la serie final, los Celtics parecía que iban a revivir en el tercer parcial, pues vencieron 27-22, pero los Warriors aprendieron del fatídico primer partido en donde les dieron la vuelta y, de nueva cuenta, pudieron llevarse el último parcial por 27-24 para concretar el 103-90 a su favor.
De esta forma, es como los Golden State Warriors consiguieron coronarse en la temporada del 75 aniversario de la NBA, logrando además otro hito histórico como lo es levantar el trofeo Larry O’Brien en la casa de los Celtics de Boston, cuestión que sólo habían logrado los Lakers en 1985. Por otro lado, Juan Toscano-Andersson, hizo historia para México y es que a pesar de haber tenido poca participación a lo largo de la temporada, se convirtió en el primer jugador azteca en ser campeón de la liga norteamericana de básquetbol.
Es así como los californianos consiguieron el séptimo título de NBA en su historia, colocándose como los terceros máximos ganadores de la liga por encima de los Bulls de Chicago y solo por debajo de lo más galardonados como lo son los Celtics de Boston, a quienes vencieron, y los Lakers de Los Ángeles, ambos con 17 campeonatos.