
La espera terminó y comenzó una nueva temporada del fútbol americano de la NFL, en donde las diferentes franquicias buscarán, como cada año, la consecución del trofeo Vince Lombardi. La temporada comenzó, como es costumbre, con el Thursday Night Football, en el que los Bills de Buffalo se impusieron contundentemente por marcador de 31-10 a los vigentes monarcas de la liga, los Rams de Los Ángeles.
Este partido inaugural se vio marcado por la gran actuación de Josh Allen, lanzador de los Bills de Buffalo quién dio tres pases de anotación para un total de 297 yardas aéreas completadas, mientras que concretó otro touchdown por tierra, para así colaborar con la victoria de su equipo. Por otro lado, poco pudieron hacer los actuales campeones para evitar que les “abollarán” la corona, pues en contraste, Matthew Stafford, el quaterback de los Rams de Los Ángeles, no pudo ser determinante y sufrió tres intercepciones a lo largo del partido.
Fue desde la primera ofensiva de los de Buffalo que quedó en claro cómo es que sería el rumbo del partido, pues Josh Allen lanzó un pase para Gabriel Davis para abrir el marcador en favor de su equipo. A pesar de eso, en el segundo cuarto los angelinos lograron igualar la pizarra gracias a una anotación, producto de un pase de cuatro yardas de Stafford para Cooper Kupp y a la conversión de un gol de campo, pero serían las únicas acciones ofensivas que concretarían a lo largo del encuentro.
En el tercer episodio, de nuevo apareció Josh Allen con un pase de siete yardas para Lasaiah McKenzie, mientras que más tarde fue el mismo quaterback de los Bills quien se encaminó durante cuatro yardas a la zona de anotación para así concretar el marcador 24-10. Finalmente, en el cuarto cuarto, Stefon Diggs generó la última anotación luego de un pase largo de Josh Allen de 53 yardas a las diagonales, que recepcionó de buena manera para poner el 31-10 definitivo.
Ahora bien, en cuanto a lo que se espera de esta temporada es un alto nivel en cada una de las conferencias y divisiones de la liga. Por ejemplo, una de las conferencias que aumentó su potencial fue la AFC, pues aunque los Jefes de Kansas City pintan para ser el equipo dominante como en los últimos años, vieron disminuido su potencial ante la salida de Tyreek Hill, mientras que Los Ángeles Chargers, Broncos de Denver y Las Vegas Raiders también lucen como rivales que le pueden plantar cara al equipo de Patrick Mahomes.
Otro de los equipos que en los últimos años han sido dominantes en la NFL y, en concreto, en la NFC, son los Green Bay Packers, pero en esta ocasión se ven debilitados, pues aunque Aarón Rodgers seguirá en el equipo en la búsqueda de un nuevo anillo de campeón, vio la salida de su mejor receptor como lo era Davante Adams, por lo que no será tarea fácil suplirlo.
Por supuesto que, una gran noticia para los aficionados al deporte norteamericano y, aún más en específico, para los seguidores de los Bucaneros de Tampa Bay, es la permanencia de Tom Brady luego de su amague de retiro, por lo que se podrá seguir viendo en los emparrillados al considerado mejor jugador de todos los tiempos. Asimismo, un equipo que constantemente está en el ojo del huracán, con la esperanza de una resurrección de los últimos años con malos resultados, son los Vaqueros de Dallas, que de la mano de Dak Prescott querrán mejorar su desempeño de las últimas temporadas.
La semana 1 continuará con grandes partido el próximo domingo 11 de septiembre y finalizará con el partido entre los Seattle Seahawks y los Broncos de Denver con el Monday Nieght Football. Es así como arrancó una nueva temporada del fútbol americano de la NFL, 272 partidos en donde solo dos equipo podrán llegar al Súper Bowl LVII en la búsqueda de la consecución del trofeo Vince Lombardi y de la gloria en los emparrillados.