
Vanessa Nathakumaran fue la primera persona en acceder este miércoles al interior de Westminster Hall para ver el féretro de Isabel II después de que se celebrara un breve servicio religioso al que asistieron los cuatro hijos de la reina y los principales miembros de La Firma. Esta londinense de 45 años comenzó a hacer cola el lunes por la mañana, y cuando por fin llegó el momento de presentar sus respetos a la difunta monarca, se emocionó mucho más de lo que esperaba porque era consciente de estaba viviendo un momento histórico.
"Me esforcé por contener las lágrimas mientras me acercaba al ataúd y me las arreglé para recuperar la compostura. Quería hacer algo, así que recé por la Reina, le agradecí su gran servicio y le deseé paz y descanso", ha asegurado en declaraciones al periódico The Guardian. "Soy de aquí, así que me sentí como si estuviera liderando la multitud, ya que fui la primera en la cola".
La siguiente era Anne Daley, de 65 años y originaria de Cardiff, para quien fue una "experiencia demoledora e increíblemente perturbadora". "El silencio era total, te daban ganas de cantar el Ave María, era ese tipo de ambiente. Solo fueron unos segundos, pero la espera mereció la pena", ha asegurado.
Ahora mismo la fila se extiende a lo largo de la orilla del río Támesis hasta el Puente de Londres y se prevén esperas maratonianas que podrían durar más de 31 horas porque está terminantemente prohibido hacer turnos. Se espera que hasta un millón de personas hagan cola para poder ver a la reina antes de su funeral el próximo 19 de septiembre. El gobierno ha aconsejado abastecerse de aperitivos, hacerse con un "compañero de baño" y abrigarse bien al llegar la noche.
El listado de dignatarios extranjeros que se dará cita el próximo lunes en la abadía de Westminster, en el funeral de estado que despedirá con todos los honores a Isabel II, sigue confeccionándose bajo una serie de criterios muy estrictos que establece el Ministerio de Exteriores del ejecutivo británico. Este jueves terminó el plazo para que los invitados confirmaran o rechazaran su asistencia al histórico evento, del que ya se sabe que hay determinados países que ni siquiera han sido convocados.
Si el pasado martes se conocía que Rusia, Bielorrusia y Myanmar han quedado excluidos de la lista, los dos primeros por su implicación directa en la invasión de Ucrania y el tercero por las flagrantes violaciones a los derechos humanos perpetradas en su indignante cruzada contra la comunidad rohingya, ahora el diario The Guardian ha podido confirmar que ningún representante público de Venezuela, Siria y Afganistán será incluido en el solemne acto del 19 de septiembre. Nicaragua y Corea del Norte, dos estados que mantienen frías relaciones diplomáticas con Londres, solo han recibido invitaciones para sus embajadores en la capital británica, al igual que Irán, país que corroboró esta información en el día de ayer.
Por otro lado, la 'Foreign Office' ha informado que aquellos jefes de estado que no puedan acudir al servicio religioso, así como sus predecesores en el cargo, podrán delegar sus invitaciones. Todos aquellos que hayan sido distinguidos con la Cruz de Jorge o con la Cruz Victoriana, los honores militares más importantes que entrega la corona, también son bienvenidos al último acto fúnebre por el deceso de la longeva monarca, así como los embajadores y altos comisionados -su equivalente en ciertos estados de la Commonwealth- de los otros 13 estados de la Commonwealth, sin olvidar sus gobernadores generales, primeros ministros y las parejas de estos.