
Como cada fin de semana del 15 de septiembre, en el marco de la celebración del día de la independencia mexicana, Saúl “el Canelo” Álvarez protagonizó una pelea estelar en los Estados Unidos, ahora en la T-Mobile Arena de Las Vegas, Nevada y con un enfrentamiento que tenía mucho morbo por sus antecedentes. Se trató del tercer episodio entre el tapatío y el kazajo Gennady Golovkin, mismo que sería el que cerraría esta trilogía y en el que se definiría al vencedor absoluto de esta rivalidad luego de un empate y de una victoria del mexicano en las ediciones anteriores.
Cabe mencionar que se vivió una auténtica fiesta, en la que la encargada de entonar el himno nacional mexicano, fue la sonorense, Carolina Ross, además de que Alejandro Fernández, también tapatío como el boxeador nacional, tuvo una interpretación con mariachi con motivo de las fechas patrias.
La contienda fue bastante cerrada en los primeros capítulos, aunque el Canelo era más insistente hacía el frente, sobre todo porque venía de una derrota en mayo pasado ante Bivol, por lo que dos peleas perdidas de forma consecutiva hubieran sido fatídicas para él. Por lo tanto, desde el primer round se vio al pugilista nacional con una estrategia muy parecida al del segundo enfrentamiento entre estos, en donde en efecto, el mexicano se llevó la victoria.
Golovkin metió varios jabs, pero aún así los golpes de poder del tapatío eran muy potentes y llegaban a hacerle daño al kazajo, lo que lo obligó a tener mayor movilidad y hacer del ring y de la distancia recorrida su mejor arma para defenderse del Canelo. En el segundo episodio se dio una situación similar, en la que el Canelo logró conectar diferentes golpes en la cara del kazajo, lo que lo hizo sentirse más seguro en el ring.
En el tercer round, Álvarez conectó diferentes golpes con su brazo izquierdo que hicieron que GGG se desequilibrará, aunque sin mayor problema, pero aún así siguió imponiendo orden y generó que la pelea se comenzará a inclinar a su favor. Mediante la contienda continuaba, el mexicano siguió tomando control del pugilista kazajo y se encaminaba cada vez más a una victoria, ya sea mediante las tarjetas, aunque la posibilidad de noquear a su oponente estaba latente en cada capítulo, con su gran zurda y los diferentes golpes de poder que conseguía conectar.
A pesar de eso, en el décimo primer round, el Canelo tuvo una herida en la ceja derecha, cuestión de la que Golovkin se percató y atacó en diferentes ocasiones para lograr desequilibrar al tapatío, aunque la realidad es que no lo consiguió del todo. De igual manera, el último round fue muy peleado y parejo, aunque ello no le alcanzó al kazajo para poder remontar todo lo que ya había hecho Álvarez en los primeros episodios.
Fue así como por decisión unánime, el mexicano consiguió mantener sus títulos supermedianos del Consejo Mundial del Boxeo (CMB), de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB). De igual manera, es así como se cerró la trilogía contra Golovkin, luego de cuatro años de espera para este tercer capítulo con el que se concretó la victoria definitiva del Canelo en esta rivalidad, al haber vencido en dos ocasiones al kazajo, por un empate en la primera contienda.
Cabe mencionar que al acabar la pelea, mediante sus redes sociales, el Canelo Álvarez se mostró feliz por la victoria, aunque aseguró que sufrió una lesión en la mano izquierda, aseverando que esta requerirá cirugía, pues ni siquiera podía levantar un vaso con agua, por lo que se alejará del cuadrilátero por algún tiempo en lo que se recupera de esta dolencia. Con esto, queda prácticamente descartada la revancha frente a Bivol para este año, por lo que la nueva entrega de esa otra rivalidad que ha marcado la carrera del tapatío, tendrá que esperar.