
El pasado domingo, el estadio Cívitas Metropolitano fue protagonista de un episodio para olvidar en el fútbol español. Tras varios partidos marcando, Vinicius hizo eco de su celebración peculiar basada en un baile brasileño, que, aunque siempre es molesto para el rival, no es la primera vez que vemos a los futbolistas celebrar de esta manera un gol. Y tampoco es la primera vez que insultos racistas manchan la imagen de este deporte. Los cánticos por parte de algunos aficionados rojiblancos se dieron antes del inicio del partido, en los aledaños del estadio y fueron seguidos de pitadas e indignación ya comenzado el partido cuando Vinicius celebró de con Rodrygo el gol de este.
El video de estos aficionados antes del partido se hizo más importante en las noticias que el propio resultado del partido, y no fueron pocas las personalidades y medios que apoyaron al jugador y denunciaron este hecho. El Atlético de Madrid también publicó un comunicado al respecto: "El Atlético de Madrid condena rotundamente los cánticos inadmisibles que una minoría de aficionados realizó en el exterior del estadio antes de la celebración del derbi", afirmó el club rojiblanco este martes, tras conocerse la intención de LaLiga de denunciar este hecho a Antiviolencia.
Recordando que la mayoría de los hinchas atléticos "apoyan a su equipo con pasión y respeto al rival", el Atlético señala que "estos cánticos nos provocan una enorme repulsa e indignación". "No vamos a permitir que ningún individuo se escude en nuestros colores para proferir insultos de carácter racista o xenófobo", insiste el club colchonero. Poco antes de iniciarse el encuentro entre Atlético y Real Madrid de la 6ª jornada de Liga, aficionados rojiblancos corearon cánticos racistas contra el delantero brasileño del equipo merengue.
El jugador fue luego silbado cada vez que tocaba una pelota durante el encuentro que ganó el Real Madrid 2-1 en el estadio de su rival. El Atlético tiene previsto "proceder a la expulsión inmediata de aquellos (de esos aficionados) que sean socios del club". La entidad rojiblanca también critica que "lo que ha sucedido en los días previos al derbi es inadmisible". "A los aficionados se les pide cordura y racionalidad y, sin embargo, profesionales de diferentes ámbitos generaron durante la semana una campaña artificial encendiendo la mecha de la polémica sin medir la repercusión de sus acciones y manifestaciones", añadió.
El Atlético parece apuntar al giro dado por la polémica en torno a las celebraciones de Vinicius en el campo después de unas declaraciones en televisión. Pedro Bravo, presidente de la Asociación Española de Agentes de Futbolistas (AEAF), afirmó en el programa televisivo El Chiringuito sobre las celebraciones de Vinicius que "hay que respetar a tus compañeros de profesión y dejar de hacer el mono". La utilización de la palabra mono fue interpretada como un mensaje racista, repitiendo un insulto del que suelen ser víctima jugadores negros, como Vinicius, en los estadios de fútbol. Aunque Bravo se disculpó recordando que en España la expresión se usa para hablar de personas que "hacen tonterías", su intervención motivó reacciones de apoyo al jugador de distintas personalidades, así como del Real Madrid. El propio Vinicius también reaccionó con un mensaje contra el racismo.
Matheus Cunha, compañero de selección de ‘Vini’ y jugador del Atlético, también apoyó a su compatriota, incluso antes del encuentro. En la bocana de vestuario, Cunha se marcó unos pasos de baile antes de abrazarlo efusivamente, debido al revuelo que había habido al respecto en los días anteriores.
Su compañero de baile Rodrygo, que le buscó para celebrar juntos, subió luego una foto a Instagram de ambos con la descripción “Baile blanco y NEGRO”. Hasta Pelé se pronunció al respecto, dejando claro que este tipo de actitudes no tienen cabida en el fútbol español ni mundial.