
La Selección Mexicana disputó uno de sus últimos cuatro encuentros de preparación de cara a la Copa del Mundo de Qatar 2022 al enfrentar a Perú en el Rose Bowl de Pasadena, California. El resultado fue un apretado 1-0 gracias a un gol en los últimos minutos de Hirving “el Chucky” Lozano, por lo que hay muchas dudas sobre este equipo por el funcionamiento y la contundencia de cara a lo que será la justa internacional.
En primera instancia, hubo cambios con respecto a las alineaciones que habitualmente presenta Gerardo “el Tata” Martino, sobre todo por lesiones como la de Jesús Manuel “el Tecatito” Corona, Raúl Jiménez o Alexis Vega. La alineación titular que presentó el tricolor para enfrentar a los peruanos tuvo a Guillermo Ochoa en el arco, César Montes y Héctor Moreno en la central, Jesús Gallardo como lateral por izquierda y Kevin Álvarez por la derecha.
El medio campo estuvo compuesto por Edson Álvarez como contención fijo, acompañado de Carlos Rodríguez y Luis Gerardo Chávez como volantes interiores, mientras que en la delantera, Hirving “el Chucky” Lozano fue el extremo izquierdo, Roberto “el Piojo” Alvarado jugó por la derecha y Henry Martín fue el centro delantero de los mexicanos. Salvo alguna sorpresa, recuperación o lesión, este es el once inicial con el que la Selección Mexicana arrancaría la Copa del Mundo de Qatar 2022 contra Polonia.
Ya en el encuentro, los mexicanos manejaron en su mayoría las acciones desde los primeros minutos del partido, en donde buscaban hacerse los dominadores del encuentro para así generar peligro hacia el frente. El problema fue que ya en el último tercio de la cancha, no pudieron generar jugadas de peligro, pues el último o penúltimo toque siempre era el que fallaban de cara al marco, por lo que las oportunidades fueron prácticamente nulas.
De hecho, las jugadas más peligrosas le pertenecieron a Perú, que incluso llegaron a dejar a algunos de sus futbolistas solos de cara al marco, aunque tampoco le pudieron dar dirección de portería a sus disparos, por lo que Guillermo Ochoa prácticamente actuó poco dentro del encuentro. Por su parte, la generación de jugadas en ofensiva por parte de los verdes llegaban sobre todo mediante disparos de larga distancia, pues se les complicaba ir la frente, aunque estos impactos tampoco llevaban dirección dentro de los tres postes que defendía Pedro Gallese.
Así transcurrió el partido, pero la preocupación comenzó en el segundo tiempo en el que, más allá de no poder generar jugadas al frente, la Selección Mexicana dejó de tener la pelota, lo que hizo que se viera aún peor en la cancha. Esto hizo que Gerardo Martino realizará modificaciones cerca del minuto 60, como el ingreso de Andrés Guardado, Uriel Antuna y Santiago Giménez, este último con mucha expectativa por ser su primera convocatoria ya como parte de un equipo de Europa.
Sin embargo, los cambios funcionaron poco, pues el tricolor seguía sin tener la pelota y mucho menos claridad hacia el frente, que ni con el ingreso de Orbelín Pineda al campo pudo cambiar. Cuando parecía que todo iba a terminar con un empate 0-0, llegó una jugada aislada a balón parado en donde Hirving Lozano marcó el solitario gol que le dio la victoria a los nuestros.
Fue gracias a un tiro libre que llegó al área de Perú que intentó rematar César “el Cachorro” Montes, pero su remate se fue muy abierto, aunque esto le favoreció a lo mexicanos, pues llegó “el Chucky” a segundo poste para impactar la pelota con su pierna izquierda y así abrir el marcador y poner el 1-0 definitivo.
De esta manera, el conjunto mexicano volvió a la victoria luego de dos partidos y, a pesar de las dudas, es algo que les puede ayudar en confianza. El siguiente encuentro será el próximo martes 27 de septiembre ante Colombia en el Levi's Stadium de Santa Clara, California.