
La temporada 2021/22 fue una muy difícil para Lionel Messi. Llegó a un club nuevo después de toda su trayectoria en el F.C. Barcelona, descontento con la directiva del equipo que le vio crecer como persona y como futbolista. Esto le ayudó a ver atractivo el proyecto a talonario de su actual casa, el Paris Saint-Germain, pero, desde que llegó, la prensa nacional e internacional empezó a barajar la idea de que volviese cuando terminase su contrato de dos años, que por el momento se ha negado a ampliar. Esta opción ha sido también barajada por el presidente Joan Laporta y el actual entrenador Xavi Hernández, que tuvo que buscar a contrarreloj una figura que se pusiera al frente de la delantera azulgrana.
La llegada a la capital francesa no fue como esperaba, después de un verano de fichajes astronómicos, renovaciones, y la promesa de un tridente atacante letal con Neymar y Mbappé. El equipo tenía como objetivo claro ganar la primera Champions League, pero fue apartado de la eliminatoria por el viejo campeón Real Madrid, que jugó y ganó con personalidad e historia, algo que pareció faltarles a los parisinos. Esto desanimó mucho a Messi, y acompañado de su caída de rendimiento y la de sus compañeros, hizo que incrementaran sus rumores de retorno como agente libre después de la temporada actual a ciudad condal.
Su vuelta tiene como puntos positivos que en el Barça él siempre será considerado la gran estrella, y esta posición en París ya la tiene Kylian Mbappé. El Barça, incluso con Lewandowski, no tardaría en formar un equipo entorno a su juego para que pudiese brillar, pero uno de los puntos en contra son los graves problemas económicos que tienen los azulgranas. Esto no les permitiría pagar el salario de una estrella de calibre de Messi y mantener a otros jugadores, pero el aficionado y la directiva se niegan a admitir que el adiós de la ‘Pulga’ hace más de un año sea el definitivo.
Por el momento, Leo se encuentra en un equipo que parece haber cerrado la billetera y empezado a trabajar con los jugadores que tiene para conseguir la ansiada “orejona”. Su complicidad con Neymar es más que evidente, algo que no lo es tanto con Mbappé, pero la maquinaria se empieza a engrasar de la manera adecuada. Los dos americanos están jugando en los últimos partidos en la liga francesa y con sus respectivas selecciones a su mejor fútbol. Ilusiona y mucho a los seguidores del argentino, cerca ya del comienzo de la Copa del Mundo. Por eso, los culés tendrán que esperar al fin de esta temporada para ver si hay posibilidades de la vuelta del eterno 10 del Barça. Si Leo consigue los objetivos marcados con sus equipos, esto se complicaría bastante.