
Shakira y Gerard Piqué llegaron hace pocos días al acuerdo definitivo sobre la custodia de sus hijos Milan y Sasha. Tras una reunión de más de doce horas, la expareja llegaba a la conclusión de trasladar a sus hijos a Miami con la madre, mientras el padre tendrá la libertad total de visitarles cuando quiera. Ambos parecen haber renunciado a muchos de sus intereses por el bienestar de sus hijos, que siempre había sido su prioridad por lo que habían trasladado a los medios. El último punto que les unía seguía siendo la casa en un barrio de Barcelona que pertenece a ambos.
"Queremos comunicar que hemos firmado un acuerdo que garantiza el bienestar de nuestros hijos y que se ratificará en el juzgado, como parte de un trámite meramente formal. Nuestro único objetivo es aportarles la mayor seguridad y protección, y confiamos en que se respete su intimidad. Agradecemos el interés mostrado y esperamos que los niños puedan continuar con sus vidas con la privacidad necesaria, en un entorno seguro y tranquilo", establecía el comunicado publicado por sus abogados. La fecha de mudanza a Miami se habría establecido para después de navidades, aunque dependería del estado de salud del padre de ella.
La negociación tuvo lugar en la casa que está ahora a la venta y en la que la pareja convivió durante los últimos diez años. Cuenta con 380 metros cuadrados, con decoración y estilo minimalista, y construido para suplir todas las necesidades de la familia, con estudio de grabación, gimnasio, pista de tenis y sala de cine. El precio de venta estaría entorno a 10 millones de euros, y con esto se confirmaría que aquí no vivirá en el futuro Gerard Piqué.