
La llegada de los meses más fríos hace que nuestras defensas bajen y los resfriados sean de lo más comunes. Tanto gripes como simple catarros pueden ser abatidos si se siguen unos consejos básicos para mantener una buena higiene y esas congestiones a raya.
El primer consejo es el más obvio de todos, que es la buena higiene. En estos meses de invierno, aumenta la importancia de tener las manos limpias al igual que los objetos de uso corriente como los ordenadores o mesas. También el uso de cubiertos y platos particulares pueden ayudar a no aumentar el traspaso de gérmenes.
Ventilar las habitaciones o espacios es más que necesario para evitar enfermedades. Diez minutos al día con las ventanas de par en par pueden ayudar a matar a esas bacterias que residen en tu hogar sin ni siquiera pagar alquiler. Además, no es recomendable tener la calefacción demasiado alta en nuestros hogares para evitar el cambio de temperatura extremo al salir a la calle.
Las vitaminas son otra cosa que debes añadir a tu día a día para evitar los resfriados. Una buena alimentación es clave para fortalecer nuestro organismo, pero aumentar su ingesta puede ayudarnos en estos meses. Sobre todo, los alimentos ricos en vitaminas A y C, como los pescados y la leche. El último consejo es la vacunación, cuando sea necesaria. El invierno es la temporada estrella de las gripes, y aunque no suelan ser una enfermedad grave, pueden afectar gravemente a los grupos de riesgo. Es necesario informarse cuanto antes si estas dentro de la población que necesita vacunarse para combatirla.