
El regreso del Mundial a La Liga en la jornada 15 de la competición ha sido la ocasión perfecta para que cada equipo pudiese comprobar en qué punto se encuentra exactamente su plantilla. Uno de los que más ha sufrido esta vuelta a la realidad ha sido en F.C. Barcelona, que empataba el pasado sábado contra el Espanyol en su derbi liguero. Ese resultado bajaba a la tierra a los azulgranas, que pudieron disfrutar durante un mes de ese liderato en solitario con el que partieron a la competición de las selecciones.
El problema pareció ser el mismo que la temporada anterior, y es la falta de acierto. Esto parecía que lo menguarían con la llegada de Robert Lewandowski, pero la realidad es que, cuando el polaco está falto de acierto, al equipo de Xavi Hernández le cuesta mucho acercarse a la portería. El conjunto ahora tendrá que tomar las riendas en el partido de Copa contra el Intercity el próximo día 4 de enero, y en la difícil visita al Metropolitano para jugar contra el Atlético de Madrid el domingo, para la jornada 16 de liga.
Por cada sombra del Barcelona, ha aparecido una luz en el Real Madrid. Su vuelta a la competición nacional se dio un día antes de la del Barcelona, jugando y ganando 2-0 como visitante al Valladolid. Con esta victoria, comparten el liderato con el Barcelona, del cual se habían alejado en los últimos partidos antes del mundial. Dos goles de Benzema y una actuación remarcable de Courtois dejaban al Real Madrid ileso, feliz y listo para su partido copero contra el Cacereño. Su próximo partido después de la Copa del Rey será contra el Villareal, seguido de la semifinal contra el Valencia en la Supercopa de España. En esa competición, el Barça se tendrá que medir al ganador de la Copa del Rey, el Real Betis Balompiés.