
Se llevó a cabo el Super Bowl XLVII, el cual fue un partidazo en el que los Kansas City Chiefs se llevaron el triunfo por 38-35 sobre los Philadelphia Eagles.
Fue un juego que desde los primeros minutos se notó el dominio que tendrían las ofensivas, lo cuál quedó de manifiesto con la cantidad de puntos que se anotaron durante el mismo. En las gradas, en donde por cierto había mayoría de afición de las Águilas en el State Farm Stadium de Glendale de Arizona, las emociones no se hicieron esperar desde el arranque del encuentro.
La primera anotación del encuentro fue de las Philadelphia Eagles, por lo que rápidamente tomaron la delantera como el equipo favorito que eran. Sin embargo, los Jefes de Kansas City, antes de terminar el primer cuarto, consiguieron empatar el encuentro a 7 puntos por bando. Para ese entonces, la posesión del ovoide le había pertenecido mayoritariamente al cuadro de las Águilas mientras que las series ofensivas de Kansas habían sido explosivas y de corta duración.
En el segundo cuarto, parecía que los Eagles tomaban una ventaja que podría ser determinante, pues anotaron 17 puntos para su causa mientras que los Chiefs sólo pudieron concretar un touchdown. De esta forma, al llegar al medio tiempo, el marcador parcial era 24-14 para los de Philadelphia. Vale la pena resaltar que a estas instancias del encuentro, los equipos ya se habían combinado para un parcial de 38 puntos, una cifra bastante elevada para los estándares del Super Bowl. Para poner esto en perspectiva, la casas de apuestas habían pronosticado un total de 51 puntos combinados a lo largo del encuentro, cifra que fue superada con creces en la segunda mitad.
Como todos los años, uno de los principales atractivos del Super Tazón era el espectáculo del medio tiempo, que en esta ocasión estaría a cargo de Rihanna, por lo que aún había más morbo entorno a ello, ya que fue su regreso a los escenarios luego de siete años sin aparecer en uno. El show fue bastante espectacular y lo que más llamó la atención fue que Rihanna dio a conocer su segundo embarazo durante la presentación.
Ya en la reanudación del encuentro, este siguió con muchas emociones y con las ofensivas como principales protagonistas. El tercer cuarto "sólo" tuvo 10 puntos entre ambos equipos, producto de un gol de campo de Philadelphia y una anotación por parte de Kansas City. De esta forma, el resultado parcial al iniciar el cuarto definitivo seguía en favor de las Águilas, 27 - 21.
Fue en el último periodo en donde todo se inclinó hacia el conjunto de los Chiefs. Los comandados por Patrick Mahomes anotaron 14 puntos sin respuesta, pudiendo así ponerse al frente en el marcador con 8 puntos de ventaja. Sin embargo, las emociones no terminarían aquí y Philadelphia respondió con un touchdown seguido por una conversión de 2 puntos. De este modo, y entrando a los minutos finales del encuentro, el resultado parcial reflejaba un empate a 35 puntos.
Con cinco minutos en el reloj, el ovoide le pertenecía a Kansas City, que hizo grandes gestiones para consumir lo más posible el reloj y no darle la posesión a las Águilas en la recta final del partido. La jugada determinante estuvo marcada por la polémica, pues con menos de 2 minutos por jugarse y con el marcador aún empatado a 35, Kansas City enfrentó una tercera oportunidad con 8 yardas por avanzar. Mahomes lanzó un pase profundo el cual quedó lejos del alcance del receptor, sin embargo, los oficiales marcaron un castigo muy rigorista en contra de la defensiva, lo cual le dio a Kansas City un primero y diez en automático. De esta forma, Mahomes pudo hincarse en tres ocasiones, consumiendo así la totalidad del reloj de juego y en los últimos segundos, anotaron un gol de campo con el cuál, se definió el encuentro.
Kansas City consiguió así su tercer título de Super Bowl y el segundo en la era de Patrick Mahomes, quien por cierto fue el MVP del encuentro.