
Se llevó a cabo el juego de ida de la semifinal de la Copa del Rey entre el Real Madrid y el Barcelona en el Estadio Santiago Bernabéu, un encuentro que levantaba muchas expectativas por ser el gran clásico del fútbol de clubes a nivel mundial. A final de cuentas el Barcelona terminó con una victoria importante de 1-0 sobre los merengues, con lo que llegará con ventaja al segundo juego de la serie.
Cabe mencionar que este partido se envolvía en un contexto bastante peculiar, pues ambos equipos tienen presentes similares. Del lado catalan, los blaugranas viven un gran futuro en la liga, pues son líderes y tienen una ventaja de siete puntos, sin embargo, en competencia europeas acaban de ser eliminados en la Europa League, por lo que este clásico español era muy importante para ellos.
Del otro lado, los merengues ven lejano el tema de la liga española, pues justamente son los más cercanos perseguidores del Barcelona con esos siete puntos de desventaja, aunque en el plano continental están prácticamente clasificados a los cuartos de final de la Champions League tras golear 5-2 al Liverpool en la ida de los octavos de final.
Fue así que comenzó el partido, que la realidad es que estuvo muy cerrado a lo largo de los 90 minutos, aunque con dominio dividido de la pelota. Es decir, si bien ambos equipos intentaron ir hacia el frente, la realidad es que no tenían mucha profundidad ni creatividad hacia el frente, aunque podemos decir que los locales tuvieron mayor control del juego, pero sin contundencia que les permitiera capitalizar
En este sentido, la jugada del gol del Barcelona fue precisamente una de las únicas en las que pudieron romper la línea defensiva de cualquiera de los dos equipos. Fue gracias a una jugada individual de Gavi, quien filtró la pelota para Ansu Fati, que definió ante la salida de Thibaut Courtois. El portero logró atajar la pelota, pero esta rebotó en Eder Militao y se coló a la portería, por lo que la anotación fue un autogol por parte del defensor.
Con ello se intentó abrir el partido, pues el Real Madrid arriesgó más y se abrieron espacios aunque con pocas jugadas de peligro de cara a cualquiera de los dos marcos. Fue hasta el final del partido cuando volvió la emoción con un par de tiros de esquina en donde se generaron un par de acciones polémicas. Primero por un disparo que parecía que no había sido desviado, pero que el árbitro concedió un nuevo corner para el Real Madrid, en lo que sería la última jugada del partido.
Finalmente, en este último cobro, hubo un disparo que fue tapado por un defensor del Barcelona y que parecía haber una mano, por lo que antes de pitar el final del partido, el árbitro pidió un tiempo para escuchar la comunicación con el VAR y verificar si es que había mano. Al final no se marcó nada y el encuentro terminó con el triunfo catalán en la ida de la semifinales de la Copa del Rey.
Ahora el pase a la final se definirá el próximo 5 de abril cuando jueguen la vuelta en el Camp Nou de Barcelona.