
La moda de sentirse siempre joven llegó a nuestras vidas hace ya más de una década, pero mantenerse siempre con la apariencia y la vitalidad de los 20 años es muy poco realista para la mayoría. Una tendencia y movimiento más actual es el “healthy aging” (envejecimiento saludable), que se basa en la importancia de crear unos hábitos para cuidar nuestro cuerpo con el avance del tiempo y la edad. No se basa en (mal)tratarlo para parecer siempre nuestra versión más joven, sino aprender qué nos funciona y qué no para cuidarlo al máximo. La llegada de los 30 es también una flecha clave por los cambios que puedes experimentar, y por eso es necesario adoptar hábitos que te ayudarán a cuidarte con el paso de década.
1. Beber agua no es una broma, es gasolina para tu cuerpo. Al menos dos litros son necesarios para la hidratación de la piel, el correcto funcionamiento de tu cerebro y los músculos. El agua da vida y no te puedes olvidar, así, que cuanto antes te acostumbres a beber cantidades generosas, menos te costará en el futuro.
2. Construye un recetario de comidas saludables y ricas. Otra gasolina para tu cuerpo y mente es la comida, y es necesario que sepas preparar por ti mismo las recetas que te dan ganas de comer sano. Con ayuda de un especialista o consiguiendo inspiración en redes sociales, almacena recetas que te den todos los nutrientes y fáciles de hacer para que nunca te de pereza entrar en la cocina. Además, es necesario que vayas añadiendo a tu dieta alimentos que ayuden al metabolismo, como lo son los cereales integrales y grasas buenas. Algunos trucos que dan especialistas es añadir el ajo a tus comidas, el cual ayuda a minimizar la pérdida ósea y aporta mucho sabor a la comida.
3. Ten una rutina de cuidado establecida. El cuidado de la piel es necesario para que las señales de la edad no se acentúen o salgan antes de tiempo. Para ello, lo más importante es probar y saber qué funciona a tu piel. Descubrir qué tipo de piel tienes y los productos que te benefician es un trabajo para hacer antes de los 30, cuando cualquier daño se sanará más rápido. También es importante que tengas unos básicos de noche y de día, y que la protección solar se convierta en tu nueva mejor amiga en todas las épocas del año.
4. Conoce tu cabello. Al igual que es esencial que conozcas tu piel, es necesario que trates y laves tu cabello con productos que le ayuden a mantenerse fuerte y con brillo. Para ello, acude a un profesional de peluquería que te ayude con la búsqueda y te recomiende lo mejor para ti. Esto también es una carrera de prueba y error, hasta que consigas los resultados que buscas. Pero es importante que no abuses con la experimentación de la textura y color de tu pelo, para no causar daños que seas irreparables.
5. Tu mente es tu mayor propulsor. Por eso tienes que conseguir las herramientas para protegerte de cosas tan comunes como el estrés y la ansiedad, que hacen que te sientas más mayor de lo que realmente eres. La ayuda de un especialista es algo a lo que no deberías de tener miedo a recurrir. Pero también es necesario que sepas distinguir las personas que quieres que se queden en tu futuro y ayuden a que mejores en tu nueva etapa. Tu mente será lo que te ayude a afrontar el presente y el futuro de la mejor manera, y cuanto antes empieces a cuidarla, antes estarás más cerca de tus objetivos, por mucho que esto suene a fantasía.
6. Crea una rutina de ejercicio a la que recurrir. Aunque los beneficios del deporte suelen ser principalmente físicos, el tener una rutina a la que acudir, formada por ejercicios que sabes que te gustarán, hará que tengas un espacio donde liberar las tensiones que acumulas semanalmente, centrándote en tu cuerpo. Además, si esa rutina la tienes fija, cuando no quieras experimentar en otras disciplinas o probar otros ejercicios, siempre tendrás algo que hacer y te dará menos pereza.
7. Estabilidad económica también es salud mental. Por último, la llegada de los 30 es necesario que la afrontes con la mayor seguridad económica que te sea posible. Esa edad es el tiempo en tu vida para hacer grandes viajes, pero también empezar a invertir en tu futuro. Para ello es necesario que comiences una rutina y plan de ahorro mensual, algo que te permita seguir disfrutando de tu día a día, pero que te ayude a tener el famoso “colchón”.