
Marrakech es una ciudad caótica y extremadamente ruidosa, pero tiene cientos de sitios para el recuerdo. La cantidad de lugares que visitarás hará que no pares en los 3 días de tu visita, a lo mejor llegarás incluso a no poder ver todo lo de tu lista, pero si no quieres perderte lo esencial, sigue este itinerario para recorrer las calles, que (como consejo) deberás tener cuidado al cruzar.
Después de disfrutar de un maravilloso desayuno marroquí, comienza tu día en el corazón del casco antiguo de la ciudad: la plaza de Jemaa el Fna. Es el centro de la Medina y pasarás por aquí muchas veces, posiblemente salga de aquí el tour que reserves, si lo haces. La siguiente parada es la mezquita Kutubía, el edificio más alto y la mezquita más grande de la ciudad. La entrada solo es para musulmanes. Siguiendo la Rue sidi Mimoun, llegarás a la puerta Bab Aganaou, la más famosa de la ciudad. Si la cruzas, te encontrarás a menos de 100 metros a las Tumbas Saadies. Las tumbas son el gran mausoleo donde se encuentra enterrado el sultán Ahmad al-Mansur. Cerca estará la mezquita Moulay el Yazid, una de las más bonitas por su fachada. El Palacio El Badi es la próxima parada, espectacular por su dimensión. El siguiente punto será el palacio de la Bahía, recomendable visitarlo con un guía local que te cuente las curiosidades.
Cerca de ahí estará la plaza de las Especias (Kedima), el sito perfecto para comer el primer día. El restaurante Nomad o Café des Épices son locales muy buenos, con terrazas con vistas. La tarde estará destinada para recorrer las callejuelas del zoco de Marrakech, con tiendas de todo tipo para conseguir souvenirs de lo más originales (tés, alfombras, platos o especias). Por la noche vuelve a la plaza de Jemaa el Fna, cuando cobre vida y puedas cenar por la zona (por ejemplo, el Café Argana). Cobra vida y es perfecto para ver la vida real marroquí.
El segundo día comenzará en uno de los puntos más visitados y conocidos de la ciudad: Jardín Majorelle, en la zona nueva de la ciudad. Es propiedad del propio diseñador Yves Saint Laurent y lo compró del artista francés Jacque Majorelle. El museo se encontrará muy cerca y es perfecto para los apasionados de la moda. La siguiente parada es la Madrasa Ben Youssef, la escuela donde los estudiantes memorizaban el Corán, posiblemente uno de los puntos más imprescindibles de la ciudad. Cerca está Le Jardin Secret, abierto al público desde el 2016 y con dos preciosos jardines que parecen oasis en medio de la Medina.
Por la tarde se recomienda hacer alguna actividad diferente al turismo: disfrutar del ritual del baño marroquí en un hamman, un tour en quad por el Palmeral o disfrutar de una noche en desierto. Experiencias que harán de tu viaje muy recomendable.
Para tu tercer y último día, es recomendable hacer una excursión de día, con un guía en español, y comprada de antemano para garantizarte todos los beneficios. Las más famosas son las cascadas de Ouzoud, Essaouira y la excursión de día a Ouarzazate. Perfectas para despedir Marrakech.