
La llegada de los 50, o estar cerca de ellos, supone en un cambio del estilo de vida y del cuerpo de la mayoría de las mujeres. Esta década ha evolucionado desde un claro signo de envejecimiento a una nueva época dorada, donde has recorrido parte de tu vida y has trabajado para poder permitirte el hacer realidad esos nuevos sueños o sueños de juventud que se quedaron sin cumplir. Uno de esos primeros cambios a nivel físico se da en nuestra piel. Ya no es tan elástica como en pasados años, y las marcas de envejecimiento se empiezan a hacer más evidentes. En esta época es clave ayudar a nuestra piel a sentirse hidratada y para ello los expertos han elaborado múltiples listas de cuidados necesarios para conseguir un paso de los años no tan agresivo. Aquí tienes los más recomendados:
- Esencial el uso de los sérums. A partir de los 50 es necesario que nuestra rutina de cuidado aporte los beneficios antioxidantes como los de la vitamina C o la astaxantina. Si además la flacidez en la piel se ve acompañada por una piel seca es necesaria la hidratación con compuestos con ácido hialurónico o ceramidas. Los más recomendados son los de TheOrdinary por su pureza.
- La exfoliación será nuestra mejor amiga para ayudar a la piel a regenerarse. Con el paso de los años, la piel pierde esa capacidad y le cuesta más desprenderse de las primeras capas, que hacen que se vuelva con un aspecto más rugoso. También es necesario una doble limpieza, que lleve aceite como desmaquillante para tener más cuidado y un buen limpiador en base espumosa con ceramidas.
- La protección solar durante el día será más que necesaria para evitar la aparición de marcas, las cuales empiezan a ser comunes en esta edad. Si esa protección la acompañas con propiedades como la vitamina C o E, será perfecta como base para tu maquillaje diario.
- Por la noche es necesario que el retinol también entre en tu rutina. En caso de pigmnentación de la piel será también adecuado el uso de diferentes ácidos, como lo son el tranexámico, la niacinamida o el azelaico. Esta rutina nocturna deberías acompañarla con un masaje facial para ayudar al drenaje, con utensilios como la Gua Sha.