
Cuando nos planteamos hacer un cambio de look lo primero que se nos pasa por la cabeza es escoger un nuevo color de pelo. Aunque tenemos muchas opciones, no podemos olvidar que no todos los colores nos favorecen. Lo primero que debemos hacer es fijarnos en el color de nuestra piel y ojos para poder dar con el color perfecto. Hoy te ayudamos a encontrar el color de pelo que mejor se ajusta a tus rasgos. ¡No te la juegues y descubre cómo dar con el tono ideal!
Ojos negros: los ojos negros combinan bien con tintes color chocolate, castaños, negros. En el caso de los ojos marrones oscuros el caoba también suele sentar bien. Si es tu caso, pero tienes la tez muy blanca, prueba con una melena chocolate con mechas «babylight» en tonos castaños para no endurecer tanto el rostro.

Ojos marrones: los colores castaños encajan perfectamente con este tipo de color de ojos, aunque si la piel es blanca también se puede optar por rubios ceniza o rubios cobrizos. Una base castaña con unas mechas doradas puede ser una opción muy favorecedora para las mujeres con ojos marrones o miel.

Ojos verdes: las pieles más pálidas con este color de ojos suelen verse favorecidas por tintes rubios (ceniza o con mechas), mientras que las pieles bronceadas con ojos verdes encajan bien con melenas castañas, bronde o rubias cobrizas.

Ojos azules: las melenas rubias irán mejor con las pieles más pálidas, mientras que las pieles bronceadas con ojos azules se ven favorecidas con tonos dorados y bronde de cabello. Asimismo, las pieles muy pálidas con ojos azules muy claros pueden sacar partido a los morenos oscuros y tonos chocolate, porque generan un bonito contraste con la tez y el color del iris.

Pieles claras: Son esas pieles que tienden a quemarse bajo el sol con facilidad y se sonrojan de forma evidente. Para este tipo de pieles se puede optar tanto por la gama de rubios más claros, como por los dorados, caoba (sobre todo para ojos claros), bronde y castaños más claros. Siempre teniendo en cuenta el color de los ojos para encontrar el tono más favorecedor. Un aspecto a tener muy en cuenta en el caso de las pieles claras es el del tono de las cejas: han de ir acorde con el color del cabello o de lo contrario, contrastarán demasiado sobre la tez. A veces merece la pena teñir también las cejas para conseguir un resultado más uniforme y favorecedor.
Pieles medias: Los castaños con reflejos cálidos acompañan bien a este tipo de pieles. Si se prefiere optar por un tinte rubio, mejor escoger uno dorado o con matices cobrizo y evitar los rubios más oxigenados. Los colores caoba y castaños chocolate también pueden favorecer a este tipo de pieles, siempre en función del color de ojos que las acompañe.
Pieles bronceadas: Toda la gama de tintes castaños, chocolate, negro e incluso violín favorecen a este tipo de pieles, aunque dependiendo del color de ojos el rostro se verá con las facciones más o menos endurecidas. Para dulcificar el rostro, lo mejor es combinar el tinte con una buena técnica de «hair contouring» que combine tonos dorados en las capas más superficiales de la melena.