
Ajena a la intensa polémica que generó su decisión de convertirse en abuela por medio de un proceso de gestación subrogada en Estados Unidos, la presentadora y actriz Ana Obregón ha charlado brevemente con los medios de comunicación sobre los primeros meses de vida de la pequeña Ana Sandra, concebida con el esperma congelado de su fallecido hijo, Aless Lequio.
El nacimiento de la niña le ha devuelto la ilusión por la vida que perdió tras la muerte de su único retoño, víctima del cáncer, en mayo de 2020, en pleno período de confinamiento motivado por la pandemia del coronavirus. El fallecimiento de su madre Ana María, justo un año después, y el de su padre Antonio, en septiembre de 2022, terminaron de hundir a la intérprete anímicamente. "He vuelto a vivir", ha recordado Ana Obregón a los reporteros, al tiempo que lucía una sonrisa de absoluta felicidad. "Solamente quería agradeceros el cariño, vuestro amor. Que os alegréis de que haya vuelto a vivir", les ha comunicado antes de regalarles unos dulces y despedirse con entusiasmo.
La también bióloga se ha presentado antes los medios desde su coche, acompañada de sus hermanas y ataviada con unas grandes gafas de sol. "No me las quito porque llevo sin dormir cuatro días... O tres meses", ha revelado en tono jocoso. Además de recuperar horas de sueño, Ana Obregón necesitaba recuperar su antiguo esplendor capilar. "Voy a hacer pocas declaraciones porque he dejado a Anita. Me he ido a hacer el color del pelo porque estaba hecha un desastre", ha desvelado.