
Resulta refrescante y llena de sabor gracias a sus ingredientes que encontrarás picados en pequeños trocitos. Esta es una de las salsas más antiguas, que ha resistido el paso del tiempo, llegando a nuestras mesas sin casi modificar su esencia original.
Ingredientes:
Elaboración:
1) Lo primero es escurrir las tápenas, los pepinillos y picarlos. Luego ponlos en el vaso de la batidora.
2) Pela y pica la chalota o la cebolla. Pica el huevo duro e incorpora todo también en el vaso de la batidora.
3) Por último agrega la mayonesa, la mostaza, el cebollino picado y el zumo de limón filtrado.
4) Ahora tritura y déjala a tu gusto. Si quieres la salsa meno grumosa de textura suave y homogénea bátela más tiempo. Si por el contrario te gusta encontrar trocitos de cada ingrediente, solo tendrás que batirla poco.
Conserva esta salsa en la nevera, sacándola media hora antes de consumirla. Es una salsa polivalente, que acompaña a la perfección todos tipos de alimentos.
¡Que Aproveche!