
Es el principal síntoma de un gato para revelar que su cuerpo está teniendo algún problema, por eso debes conocer bien la forma de identificar qué le pasa. El vómito es la expulsión de algún objeto que se ha comido desde el estómago o el intestino, pero puede haber una gran variedad de elementos que estén causando este incómodo síntoma, por ejemplo:
Ante cualquiera de estas situaciones, te recomendamos que acudas rápidamente al veterinario para descartar cualquier tipo de enfermedad que pueda ser perjudicial para tu gato. Le harán radiografías, analíticas o ecografías en busca de su problema, pero es lo necesario para poder determinar qué es lo que le está provocando los vómitos y hacer un diagnóstico y posterior tratamiento lo más efectivo posible.

Es muy importante que tu gato tenga una buena alimentación, pues es la principal clave de que tenga salud. Si tu gato tiene el pelo brillante, los dientes sanos y mucha vitalidad es que lo estás haciendo bien. Sin embargo, si no se nutre como debería, comienzas a sentir que está mucho más débil, su pelo se vuelve mate o tiene sarro en los dientes… ¡Empieza a preocuparte!
Los vómitos pueden surgir por una mala alimentación, pues su cuerpo rechaza la comida y su sistema gastrointestinal no lo tolera. Además, también podrá generar intolerancia a algunos alimentos, por lo que debes darle de comer en base a las necesidades de tu gato. Su dieta debe ser alta en proteínas y la comida de calidad para que pueda disfrutar de comer y de la posterior digestión.
TDebes tener especial cuidado con las golosinas para gatos, porque pueden contener ciertos componentes que no son buenos para el gato. Además, la leche es muy perjudicial para ellos, porque no tienen las enzimas necesarias para descomponer el azúcar de la leche de vaca, lo cual provoca los vómitos.

Si tu gato vomita más de dos veces al mes, con mucha mayor frecuencia que en otras ocasiones, o varias veces seguidas en el mismo día, deberías empezar a preocuparte. También si tiene más de 7 años y ha comenzado a vomitar hace relativamente poco tiempo; si tiene apatía, pérdida de apetito o diarrea; y si no se reduce con una mejora en la alimentación.
Ante todo debes acudir al veterinario y que consiga un diagnóstico certero para poder darle el tratamiento necesario para que se recupere. No te preocupes, en muchos casos es totalmente normal, pero nunca está de más acudir a un profesional para que termine de aclarar cualquier posible duda que pueda haber sobre los vómitos de tu gato.