
Los platos de legumbres suelen ser muy completos, sencillos de preparar y con ingredientes económicos. Además, lo puedes preparar de un día para otro, está incluso más bueno.
1) El día antes de preparar el potaje hay que desalar el bacalao. Para ello, échalo en un bol grande cubierto con abundante agua y cambia el agua cada tres o cuatro horas. Después, déjalo en agua hasta el día siguiente. Poner los garbanzos a remojo también el día anterior con abundante agua.
2) En el momento de empezar a preparar el potaje, escurre los garbanzos ponlos en una olla a presión y cúbrelos con agua, añade un chorrito de aceite de oliva, sal y los ponemos a cocer durante unos 20 minutos. Una vez cocidos reservamos.
3) Lavamos las espinacas y reservamos.
4) Picamos la cebolla, el pimiento verde, el puerro y el tomate.
5) Poner una cazuela de barro al fuego con 4 cucharadas de aceite. Introducir la cebolla, el pimiento verde, el puerro y sofreír. Una vez sofrito añadiremos el tomate, sofreír durante 3 minutos echar una pizca de pimentón dulce rehogar e incorpora los garbanzos con el caldo.
6) Una vez rompa a hervir añadimos las espinacas, dejamos 2 o 3 minutos y añadimos el bacalao en trozos, desechando la espina, continuamos la cocción durante 4 minutos.
7) Colocamos el huevo duro cortado en rodajas gruesas, que habremos cocido anteriormente, sobre el resto de los ingredientes, y llevamos a la mesa en la misma cazuela en la que se ha cocinado.