
Estar en la naturaleza es una de las mejores sensaciones que hay, y es que, cada vez que te adentras en ella, bien de escapada rural o una ruta por la montaña, se apoderan de ti un estado de relajación y de conexión contigo mismo, ¿verdad? Este dato es reforzado por varios expertos que aseguran que hacer senderismo beneficia mucho al bienestar del cuerpo y previene de muchas enfermedades. Sin embargo, en la montaña hay que tener los ojos bien puestos en todo momento y no confiarse. Por eso, aquí tienes diez consejos para que puedas disfrutar sin ningún tipo de problema.
Parece algo obvio, pero son muchos montañeros que a la hora de la verdad se olvidan de meter en sus mochilas una botella de agua fresca, es por eso, que hay que estar pendiente de que esta parte sea lo primero en preparar antes de comenzar tu ruta.
Es aconsejable que la botella no se encuentre dentro de la mochila, ya que, si queremos parar para beber puede ser un peligro, llegar a desestabilizarnos y además quita tiempo. Lo mejor es situarla fuera de la mochila en algún compartimento para que siempre echemos mano de ella y estemos hidratados. En caso de hacer caminatas bastante largas y requieran un poco más de esfuerzo físico, lo mejor es optar por bebidas con sales naturales o gas que nos puedan dar un poco más de energía.
Tanto si eres un profesional como si no, tienes que saber que el ritmo a la hora de caminar es fundamental tenerlo en cuenta dependiendo de la zona, si hay mucha roca en el camino o si estamos en subida o bajada.
No es necesario andar muy lento, lo que hay que hacer es conocer el terreno y aminorar el paso cuando se necesite, evitando así lesiones que puedan perjudicar el viaje. En subida y bajada se debe mantener el ritmo y acortar el paso, jamás andar rápido, no es una carrera de velocidad y nos podemos tropezar por el camino.
Los bastones son bastante económicos y muy útiles para tener un punto de apoyo. Nos ayudan a descargar el peso de las piernas y así no saturar las articulaciones además de aportar una estabilidad extra.
La forma correcta de coger los bastones es metiendo la mano entre la correa para que nuestra mano este cerca del mango y colocarlo a una altura que no nos haga perder el equilibrio, lo más aconsejable es que la parte superior del bastón se encuentre al nivel del pecho.
A la hora de elegir el calzado es fundamental elegir uno u otro dependiendo de la ruta a realizar, es decir la ruta nos marcará el calzado a utilizar. Por ello, debemos escoger unas botas adaptadas para la montaña, o zapatillas de trecking y no cualquier zapato, ya que si la ruta va a ser de montaña se debe utilizar calzado específico, para evitar lesiones ya que cuentan con suelas especiales antideslizamiento, y protegen los tobillos al ser más altas que las zapatillas de trecking que, aunque sean botas buenas para hacer senderismo, en montaña, fuera de senda, nuestros pies pueden sufrir.
Es muy común que al caminar durante mucho tiempo nuestros músculos empiecen a estar cansados y eso nos haga caminar más torpes y nos cause un mayor esfuerzo. Primero, es posible que se noten en los gemelos y poco a poco en el resto de las piernas.
Por tanto, los expertos en escalada lo que aconsejan es ir cambiando el apoyo para que no siempre trabaje la misma zona de los músculos y así, repartir la carga por lo que notaremos un alivio de inmediato.
Es fundamental saber escoger la ropa que nos pondremos para hacer cualquier ruta. Los expertos sugieren que optemos por ropa fina, transpirable e impermeable (nada de algodón o tejidos que pesen, como los vaqueros) ya que tanto si llueve como si hace calor, que la ropa se quede húmeda nos puede traer problemas a largo plazo.
Otra cosa para tener en cuenta es la mochila que usemos para almacenar todo. No vale cualquier mochila, ni mucho menos bolso, necesitamos una que nos cubra toda la espalda y que, por supuesto, haya sujeción en hombros y en la parte lumbar.
Piensa, que serán varias horas con ella a la espalda y si no repartimos bien el peso, nos haremos daño. Por tanto, igual que es bueno comprar una mochila adecuada, pero, también lo es saber colocarla y atarla para que todas las partes de tus hombros, espalda y cadera quede bien sujeta, al final parecerá que no llevas nada.
Tanto si hace frío como calor, debemos estar pendientes de cubrirnos bien sobre todo los pies y la cabeza. Según los expertos, el cuerpo humano tiene un efecto llamado ‘chimenea’ y concretamente es que, nuestro cuerpo genera mucho calor cuando está activo y viene directamente de los pies y la cabeza. Son las partes que más tendremos que proteger en ambientes extremos de frío o calor; deberemos llevar siempre un gorro en caso de invierno además de unos guantes o sombrero en caso de verano.
Otro ‘tip’ fundamental es llevar comida ligera, que a la hora de comer no nos deje devastados y no podamos continuar, es mejor optar por frutas como manzanas o piezas de fruta que tengan su propia agua, frutos secos o barritas de cereales. En seguida, verás como todo lo ves con otros ojos y el paisaje ya no es tan monótono.
El último consejo es que no te cortes a la hora de hacer paradas en el camino, hazlo las veces que quieras y necesites. El senderismo es una oportunidad para que disfrutes de las vistas y los paisajes que es muy difícil ver desde tierra firme, pero hay que conocer nuestro cuerpo y que limites tenemos, por tanto, es aconsejable hacer paradas de unos 15 o 20 minutos, para que la ruta de vuelta no se vuelva tan difícil.