
¿Sientes que cada vez que tienes un viaje y quieres organizar la maleta, te falta espacio? A pesar de comprar maletas de grandes dimensiones siempre está el mismo problema y al final debes optar por qué “modelito” descartar.
Optimizar el espacio parece una tarea difícil, pero con estos tips conseguirás colocar tus cosas de manera perfecta para tener un equipaje sencillo y ágil.
El primer paso es planear bien que ropa y complementos nos gustaría llevar, bien sabiendo a qué zona vamos a ir, qué tiempo va a hacer o cuántos días va a durar el viaje para segmentar la ropa.
Deberás sentarte contigo mismo o misma y anotar todo lo que te quieres llevar así de primeras, ya que, haciéndolo con antelación, tendrás todo más controlado que haciéndolo a última hora y así evitar el riesgo de que se te olvide algo.
Pasado unos días y teniendo más detalles del viaje, ya podremos descartar cosas.

Tienes que pensar qué tipo de equipaje va más con el viaje que vas a hacer: si es uno express, de cinco días en tu país, es al extranjero o tipo mochilero. El caso es que para cada tipo de viaje es bueno saber qué maletas o mochilas podremos llevar y nos sea más cómodo cargar con nuestra ropa.
Y, obviamente, sin tener que llevar kilos y kilos de maletas; sino poder dosificar todo en una o dos maletas, en el caso de que se necesite.

Organiza tu lista por conjuntos, es la forma más sencilla para dividir la ropa y guardarla. Pon las prendas sobre la cama y comienza a combinar camisetas y pantalones las veces que quieras, hasta que des con tu ‘look’ ideal.
También puedes reflexionar en alternativas diferentes con la ropa que lleves y así no tendrás la sensación de repetir modelito, ya que sabemos que eso no gusta mucho y más para lucir en Instagram.
Esto es genial si realizamos un viaje corto, pero para los largos, ya es más complicado visualizar todo, por lo que es más recomendable organizar la ropa en función de las prendas: cuántas camisetas vas a necesitar, pantalones, calzado, etc.

Esta parte de meter la ropa en la maleta parece muy sencilla, pero en realidad no lo es. Todos estamos acostumbrados a doblar la ropa e ir haciendo "montoncitos" hasta que ya no se puede meter más, sin embargo, hay una técnica mejor que es enrollar la ropa.
Hay que tener claro, que no toda la ropa puede ser enrollada: camisetas, pantalones y jerséis sí pueden ir de esa manera, evitando así que ocupen mucho espacio.
En cambio, las camisas o los vestidos, prendas más bien delicadas, podrían acabar muy arrugadas y no queremos eso, así que, optaremos por doblarlas y colocarlas en la parte de arriba, para que sea lo primero que saquemos de la maleta.

Otra manera de ordenar de manera efectiva la maleta es dividir todo en compartimentos. Con esta técnica tendrás todo distribuido por categorías y no te volverás loco cada vez que quieras sacar una determinada prenda, ni tampoco, desordenar toda la maleta.
Al final, podemos acabar teniendo todo patas arriba y no encontrar lo que buscamos. Si no quieres comprarte organizadores, con bolsas de tela o de plástico se pueden improvisar unos.

A la hora de elegir el calzado, hay una regla no escrita entre los organizadores y es que no se lleven más de tres pares de zapatos y por supuesto, que sean cómodos, para vestir y sobre todo prácticos que combinen con todos los conjuntos.
Sepáralos de tal forma, para que, cada par quede aislado de manera individual, por lo que usaremos bolsas como separadores y aprovechar los huecos. También es ideal, para llenarlo de calcetines o complementos y así evitamos que ocupen espacio innecesario que nos vendrá bien para otro tipo de cosas.

¡Cuidado con el neceser! Es aconsejable rellenar este complemento en botes que no superen los 100 ml, así no abulta ni en el propio compartimento ni en la maleta.
Aquí es más difícil de dividir las cosas y la mayoría de las veces hacemos empleo de todo, por lo que habrá que pensar cuánta cantidad de productos son necesarios. Champú, mascarillas, cremas o pasta de dientes, es imprescindible llevar lo justo para cubrir los días del viaje y que tampoco nos pasemos.

Llega el momento final: armar la maleta utilizando todos estos consejos.
Empezamos por la parte de abajo donde colocaremos aquello que pese mucho como: los pantalones, los zapatos y el neceser. Continuamos con el resto de las prendas que sean enrollables: camisetas, jerséis, ropa interior y por último, en la parte de arriba, irá aquella ropa que sea fácil de arrugar.
Las cosas más necesarias o que más puedas emplear, también irán en la última planta de la maleta para tener todo a mano.
Y como consejo final, se debe aprovechar todas las esquinas y huecos que puedan quedar libre para pequeños aparatos electrónicos que no caben en la mochila o bolso de mano y necesitan ir a la maleta, cubiertos por la ropa, no sufrirán ningún golpe.

¿Ya lo tienes? Ahora no tendrás ningún problema a la hora de viajar y tu ropa siempre estará perfecta.