
Aunque tengamos como idea que las estaciones de tren son un lugar de paso, hay algunas que son tan espectaculares que forma parte de los monumentos que visitamos.
Cada vez muchos más viajeros optan por elegir el tren como medio de trasporte, antes de escoger cualquier otro. Fundamentalmente, para vivir la experiencia de que te reciba a lo grande una de las magníficas estaciones que se encuentran alrededor del mundo.
En este artículo hemos recogido las estaciones más bonitas del mundo que tienes que visitar, sí o sí, si alguna vez viajas a uno de los lugares donde se encuentran.
Está considerada como una de las estaciones más famosas y bonitas del mundo. Se ha llegado a decir muchas veces que hay más turistas dentro de ella que viajeros.
Su interior alberga una de las cúpulas turquesas más espectaculares que existen y en la que se representan todas las constelaciones vistas desde el cielo. Gran Central Terminal se ha convertido en uno de los más importantes atractivos turísticos que posee la ciudad de Nueva York.
Tiene una extensión de 30 hectáreas, posee 53 kilómetros de vía y 44 andenes, lo que le convierte en la estación más grande del mundo.
En 1968 estuvieron a punto de demolerla para construir un rascacielos, pero gracias a la acción ciudadana esto no se llevó a cabo y en 2013 ha cumplido 100 años. Además, su ‘hall’ ha sido utilizado para muchos rodajes de películas y series como ‘Con la muerte en los talones’ de Alfred Hitchcock y ‘Gossip Girl’.

Está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2004, convirtiéndola en una de las estaciones más bonitas e importantes del país. Fue inaugurada en 1887 con el nombre de Victoria Terminus (en honor a la emperatriz de la India), pero en 1996 se le cambió el nombre a uno hindú como parte de la iniciativa del gobierno.
Chhatrapati Shivaji es uno de los mejores ejemplos de arquitectura del Renacimiento Gótico Victoriano. Fue diseñada por F.W. Stevens, el cual incluyó elementos arquitectónicos mogoles combinados con los clásicos elementos neogóticos. Un dato curioso es que algunas de las tallas y gárgolas fueron creadas por Lockwood Kipling, padre del escritor nobel Rudyard Kipling.

Se ha convertido en uno de los símbolos más importantes de la ciudad. La arquitectura de la estación combina a la perfección la modernidad y el respecto por la tradición.
La estación te recibe con un ‘torii’ tradicional, un arco que suele encontrarse en los santuarios japoneses que simboliza dejar a tras la vida cotidiana y servir de transición. Se dice que los dos pilares que sujetan el arco tienen forma de ‘tsuzumi’, tambor utilizado en el teatro Noah.
Kanazawa ha sido catalogada por varias revistas como una de las estaciones más bonitas e ingeniosas del mundo. En su interior alberga una cúpula llamada Motenashi Dome formada por 3000 cristales que cubren la plaza de la estación y protegen a sus viajeros. Además, el techo de la estación recoge la energía solar para gestionarla de manera autosuficiente.

Fue construida en 1868 para conectar Midlands del Este y Yorkshire. Actualmente, está considerada como una de las estaciones más importantes para los londinenses, y uno de los puntos claves dentro de la red de trasportes.
El tan característico edificio neogótico fue diseñado en 1863, por el arquitecto William Barlow, para la compañía ferroviaria Midland Railway. Su interior está constituido con una grandiosa estructura de hierro y piedra que aportan a la estación una amplitud y una espaciosidad incomparables.
En los años 60 se planteó su demolición, pero afortunadamente se optó por su renovación y expansión.

La estación de São Bento es una de las visitas obligadas si vas a Oporto. Desde el momento que traspasas su puerta puedes ver los genuinos azulejos que hacen un repaso de la historia del país.
Fue inaugurada en 1916, aunque llevaba funcionando desde finales del XIX. Fue construida sobre las antiguas ruinas del Convento de São Bento, que posteriormente daría el nombre a la estación.
Los murales que alberga están constituidos por más de 20.00 azulejos pintados por Jorge Colaço. En la parte central se encuentran los azulejos tan característicos portugueses azules y blancos, mientras que la parte superior contiene algunos de tamaño más reducido y muchos más coloridos.

Está considerada como la principal estación ferroviaria de Francia. Es una obra del arquitecto francés Jacques Hittorff y en 1975 se catalogó como monumento histórico. Como otras estaciones parisinas, enseguida se quedó pequeña y, en 1884 los ingenieros consiguieron insertar 5 vías extra.
Su fachada está adornada con nueve estatuas que simbolizan las ciudades con las que conectaba en sus orígenes. Únicamente, faltaría añadir una estatua más correspondiente a Londres, con la que conecta a través del túnel del que atraviesa el canal de la Mancha.

Su construcción comenzó en 1910 y finalizó 7 años más tarde, remplazando a una de las estaciones más antiguas del sitio. La estación se edificó cuando el gobierno británico aún controlaba Malasia.
Destaca principalmente su arquitectura, que mezcla diseño oriental con occidental. La estructura principal donde se encuentran los mostradores está diseñada con un estilo ‘Raj’(mezcla de los estilos mogol y occidental.

Para la construcción de la estación se decidió trasladar el antiguo puerto de Ámsterdam y en su lugar se crearían tres islas artificiales sobre las que se levantó la estación de trenes. Las obras se prolongaron de 1881 a 1889, estando a cargo de estas el arquitecto Adolf Leonard van Gendt, mientras que el diseño del edificio sería obra del arquitecto Pierre Cuypers.
Aparte de la estación, Cuypers también estuvo al cargo del diseño de Rijksmuseum. Por esta razón, ambas estructuras se parecen.
Por ella pasan cada día 250.000 y 300.000 pasajeros, tanto nacionales como internacionales. Por eso está considerada como la estación de trenes más importante de los Países Bajos.

Milano Centrale fue inaugurada en 1931, para sustituir la antigua estación central que ya no era capaz de soportar el aumento del tráfico de pasajeros. Actualmente, es una de las más importantes estaciones de Italia.
La estación con clara inspiración modernista del siglo XX posee una mezcla de estilismos Art Nouveau y el Art Decó. Su estructura está formada por unas enormes cúpulas de acero y cristal que dan cobijo a 24 plataformas en las que tiene lugar un continuo ir y venir de trenes que conectan la ciudad con algunas de las principales capitales europeas y ciudades italianas.

La estación se inauguró el 9 de febrero de 1851 como un simple embarcadero (primitiva estación ferroviaria). Fue la primera estación de tren de Madrid y la cabecera de línea de Madrid- Aranjuez (aunque al principio era exclusivamente de uso privado de la Casa Real).
En 1864 gran parte de la estación se quemó y en 1888 comenzaron las nuevas obras de remodelación bajo la dirección de Alberto Palacios con la ayuda de un ingeniero francés colaborador de Gustave Eiffel.
Desde entonces, ha estado en constante crecimiento hasta convertirse en uno de los núcleos ferroviarios más importantes del país.
