
Sídney (AFP) –
En el reino de Andrés Iniesta o Sergio Ramos, las Aitana Bonmatí o Salma Paralluelo han escrito también historia con letras de oro: España, que conquistó este domingo el Mundial femenino por primera vez, ha edificado su gesta en base a varios factores, entre ellos las inversiones realizadas los últimos años por clubes como el Barcelona
España se alzó al techo del mundo con uno de los grupos más jóvenes del torneo. Pero esas nuevas generaciones sabían ya de las exigencias de la competición al más alto nivel. La Roja conquistó por primera vez el Mundial Sub-20 en 2022, cuatro años después de haber perdido la final contra Japón. También ha ganado cuatro de las cinco últimas Eurocopas Sub-19, dos de ellas en 2022 y 2023. A ello se añaden dos Mundiales Sub-17 conquistados en 2018 y 2022. Varias de las jugadoras proclamadas campeonas en Sídney ya se habían colgado el oro en categorías inferiores, como la delantera Salma Paralluelo, la defensa Ona Batlle, o la centrocampista Aitana Bonmatí. Ahí también el Barcelona sentó parte de las bases del éxito de la selección española, que extrapola a su sección femenina su tradicional gusto por el fútbol de ataque y de posesión.
La presencia de mujeres en el fútbol español no cesa de crecer. El número de licencias casi se ha duplicado desde 2011, pasando de 36.200 (4,3% del total de licencias en España) a 77.400 en 2020 (7,2% del total), según el ministerio de Deportes. La jugadora culé Alexia Putellas conquistó los dos últimos Balones de Oro (el galardón fue instaurado para las mujeres en 2018).
El título mundial de la selección absoluta ha puesta la guinda a todos los años de preparación. El combinado español no disputó su primer Mundial hasta 2015, muestra de su evolución más lenta respecto a las pioneras escandinavas, alemanas o neerlandesas. Entre 1984 y 2013 sólo disputó en una ocasión la Eurocopa (en 1997, semifinales). Las españolas ganaron su primer partido en un Mundial en 2019, contra Sudáfrica. Aquel año perdieron en un duelo muy disputado en octavos ante las futuras campeonas estadounidenses (2-1).
Hasta la final ganada en Sídney su progresión ha sido excelsa, pero los resultados enmascaran las tensiones internas en torno a los métodos del seleccionador Jorge Vilda, en el puesto desde 2015.La crisis estalló el pasado mes de septiembre cuando quince internacionales renunciaron a ser convocadas como protesta. El técnico, respaldado por su federación, tiró de la reserva de talentos para superar un conflicto desconocido al más alto nivel.
La centrocampista española Aitana Bonmatí fue galardonada este domingo como mejor jugadora del Mundial-2023, conquistado por España tras derrotar 1-0 a Inglaterra en la final. La polivalente centrocampista de 25 años del FC Barcelona se ha mostrado muy regular a lo largo de todo el torneo, en el que jugó todos los partidos, siendo una de las piedras angulares del equipo dirigido por Jorge Vilda.
"No tengo palabras. Estoy muy orgullosa, hicimos un gran torneo", declaró Bonmatí para la BBC. La japonesa Hinata Miyazawa recibió la Bota de Oro del torneo como máxima realizadora con cinco goles. La arquera británica Mary Earps, que atajó un penal en la final, se hizo con el Guante de Oro, mientras que la mejor jugadora joven fue la delantera española Salma Paralluelo.