
Cuando necesitas una comida rápida, pero aún deseas disfrutar de un plato reconfortante y lleno de sabor, la sopa de tomate y albahaca es una excelente opción. En tan solo 30 minutos, puedes preparar esta deliciosa sopa que combina la riqueza de los tomates maduros con la fragancia de la albahaca fresca. En este artículo, aprenderás cómo hacer este plato perfecto como parte de un menú.
Saltear la cebolla y el ajo: En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Agrega la cebolla picada y el ajo picado y cocínalos hasta que estén tiernos y fragantes, aproximadamente 3-5 minutos.
Agregar los tomates y el caldo: Vierte los tomates triturados en la olla con la cebolla y el ajo salteados. Luego, agrega el caldo de verduras. Revuelve bien y lleva la mezcla a ebullición. Cocinar a fuego lento: Reduce el fuego a medio-bajo y cocina la mezcla a fuego lento durante 15 minutos, asegurándote de que los sabores se mezclen bien.
Licuar la sopa: Utiliza una licuadora de inmersión o una licuadora de mano para mezclar la sopa hasta que quede suave y homogénea. Si usas una licuadora de mano, ten cuidado de hacerlo en lotes pequeños y asegúrate de que la sopa esté lo suficientemente fría para manejarla con seguridad.
Añadir la albahaca y la crema (opcional): Agrega las hojas de albahaca picadas a la sopa licuada y mezcla bien. Si deseas, incorpora la crema de leche para darle un toque de cremosidad.
Calentar y sazonar: Vuelve a calentar la sopa a fuego bajo, pero no la dejes hervir. Sazonar con sal y pimienta al gusto, y mezcla bien. Sirve la sopa de tomate y albahaca en platos individuales. Si lo deseas, espolvorea queso parmesano rallado por encima como decoración. ¡Disfruta de esta sopa reconfortante en solo 30 minutos!