
América y Tigres están en la Gran Final del fútbol mexicano. De esta manera, los felinos buscarán el bicampeonato de la Liga MX mientras que las Águilas del América, quienes en el papel partirán como favoritos, buscarán su primer título desde el Apertura 2018.
América llegó al juego de vuelta con la serie prácticamente definida. Recordemos que en el juego de ida, golearon 5 - 0 al San Luis en calidad de visitante, por lo que el duelo en el Estadio Azteca sería un mero trámite. Así, las Águilas se dieron el lujo de descansar hasta a 6 de sus jugadores titulares, lo que sin duda mermó el accionar del equipo.
San Luis salió a hacer su mejor esfuerzo y por momentos hizo ver muy mal al América. Desde el inicio se fueron al frente buscando el milagro y en la primera parte tuvieron al menos 4 jugadas de mucho peligro. En dos de ellas, el arquero americanista tuvo que emplearse a fondo mientras que en otras dos, la falta de contundencia de los atacantes evitó que los tantos subieran al marcador.
Tan pronto arrancó la segunda mitad y San Luis logró anotar el primero del encuentro. Una jugada colectiva que terminó en los pies de Zaldivar, quien sólo tuvo que empujar el balón para vencer el marco americanista. A partir de este momento, San Luis mantuvo una postura francamente ofensiva, pero poco pudieron hacer ante las intervenciones de Malagón, quien estuvo en plan grande.
La única jugada de peligro del América fue obra de Quiñones, quien estrelló su remate de cabeza en el travesaño. Fuera de esta posibilidad, parecía que los capitalinos sólo buscaban que transcurrieran los minutos. San Luis lograría marcar el segundo del partido al minuto 87. En un tiro de esquina por la banda izquierda, el balón es peinado dentro del área y le cayó nuevamente a Zaldivar, quien de nueva cuenta sólo tuvo que empujar el balón.
El marcador final del juego de vuelta fue un 2-0 en favor de los visitantes, pero este resultado no fue suficiente para revertir el marcador global, el cual quedó del lado de los americanistas por un abultado 5-2.
En la otra serie, Tigres llegaba al juego de vuelta con una ventaja de 1-0 en el marcador global, por lo que los Pumas estaban obligados a ganar al menos por dos goles para clasificarse a la final, lo cuál no sucedió.
El partido inició con los Pumas volcados al frente. De hecho, a los 14 minutos tuvieron un penal a su favor producto de una mano en el área. El "Chino" Huerta fue el encargado de cobrarlo, pero Nahuel Guzmán logró detener el disparo desviándolo a tiro de esquina. Parecía que con esto, la moral de los capitalinos se vendría abajo, pero justo en el cobro del tiro de esquina, tras un recentro, Gabriel Fernández lograría anotar con un remate de cabeza que entró por el ángulo de la portería.
Poco le duró la alegría del gol a los Pumas, pues al minuto 24, los Tigres pudieron igualar los cartones, gracias a un potente disparo de Juan Pablo Vigón muy cerca del punto penal. A partir de este momento, ambos equipos tuvieron importantes jugadas de peligro, sin embargo, los cartones ya no se moverían, por lo que el encuentro terminó con un empate a un gol. Así, los Tigres se clasificaron a la Gran Final gracias a un marcador global de 2 - 1.