
La noche de Fin de Año es sinónimo de celebración, alegría y, a menudo, de excesos. Después de brindar con amigos y familiares para dar la bienvenida al nuevo año, es probable que muchos se enfrenten a la temida resaca al día siguiente. Pero no te preocupes, en España contamos con algunas recetas tradicionales y deliciosas que pueden ayudarte a superar ese malestar y recuperar la vitalidad.
Este plato tradicional es una explosión de sabores y texturas que puede levantar cualquier ánimo de resaca. Los huevos a la flamenca se preparan con huevos, jamón, chorizo, guisantes y tomate, entre otros ingredientes.
Prepara un sofrito con los ingredientes, añade los huevos encima y cocina a fuego lento hasta que estén en su punto. Este plato te proporcionará proteínas y grasas saludables, lo que contribuirá a recuperarte más rápidamente.
Una opción ligera y saludable, los espaguetis de calabacín son una alternativa baja en carbohidratos a la pasta convencional. Acompáñalos con un pesto fresco lleno de sabor.
Con la ayuda de un espiralizador, convierte los calabacines en espaguetis. Cocina las albóndigas y sírvelas sobre los espaguetis. Para el pesto, mezcla aguacate, albahaca, piñones, ajo y aceite de oliva. Esta opción es abundante y fácil de digerir.
Originario de Galicia, este caldo es reconfortante y nutritivo. Se prepara con ingredientes como grelos (nabo verde), patatas y chorizo.
Cocina los grelos y las patatas en caldo de pollo con chorizo y ajo. Este plato te proporcionará nutrientes esenciales para ayudar a recuperarte.
Si estás buscando algo reconfortante, pero no demasiado pesado, una pizza casera con base de pollo y muchas verduras puede ser la opción perfecta.
Utiliza la pechuga de pollo desmenuzada como base de la masa, añade salsa de tomate y tus ingredientes favoritos. Hornea hasta que el queso se derrita y la masa de pollo esté dorada.
Otra opción de algo que lleve verduras y no sea pesado, pero lleno de sabor son los pimientos rellenos. También puedes hacerlos vegetarianos.
Precalienta el horno a 180 °C. Lava y corta los pimientos por la mitad, retirando las semillas y las membranas. En una sartén, calienta aceite de oliva y saltea la cebolla y el ajo hasta que estén dorados. Agrega la carne picada a la sartén y cocina hasta que se dore.
Luego, añade el tomate triturado y cocina a fuego medio durante unos minutos. Si decides agregar arroz, mézclalo con la carne en la sartén. Rellena cada mitad de pimiento con la mezcla de carne. Espolvorea queso rallado por encima de los pimientos rellenos.
Coloca los pimientos en una bandeja para horno y hornea durante aproximadamente 25-30 minutos, o hasta que los pimientos estén tiernos y el queso esté dorado.