
La segunda carrera de la temporada 2024 se llevó a cabo este fin de semana y el equipo de Red Bull aseguró el 1-2 en Arabia Saudita con la victoria de Max Verstappen y el segundo lugar nuevamente para Checo Pérez. Ferrari, con Charles Leclerc al volante, ocupó la tercera posición, mientras que Oscar Piastri de McLaren se quedó en el cuarto lugar, seguido del Aston Martin de Fernando Alonso.
Como ha sido una constante en los últimos años, Verstappen no tuvo oposición del resto de los pilotos y prácticamente se llevó la carrera de punta a punta. La lucha por el resto del podio fue intensa, pero Verstappen mantuvo una ventaja contundente durante la mayor parte de la carrera. Pérez recibió una sanción de 5 segundos tran un regreso de pits, pero este no tuvo mayores implicaciones en el resultado final.
Al final, Verstappen y Pérez terminaron con una diferencia de +7.643 segundos entre ambos, pero por la sanción al mexicano, en el resultado final se establecieron 13.642 segundos. Ambos pilotos de Red Bull mantuvieron sus posiciones desde la vuelta 17, cuando Checo ascendió al segundo lugar. Pérez registró un tiempo de 1:32.831, con una ventaja de casi 5 segundos sobre el tercer puesto.
La carrera concluyó con 18 pilotos, después de que en las primeras vueltas el auto de Pierre Gasly tuvo que ser retirado debido a una falla en la caja de cambios. Además, Lance Stroll chocó contra el muro en una de las curvas, lo que provocó la salida del coche de seguridad.
La sorpresa de la jornada fue la actuación de Oliver Bearman, el joven británico de apenas 18 años. Bearman se enteró 24 horas antes que sería el encargado de suplir a Carlos Sainz Jr, quien tuvo que se operado de apendicitis. No tuvo oportunidad de participar en las prácticas previas y su conocimiento del auto era prácticamente nulo y aun así, tuvo una gran carrera en la que terminó en la séptima posición. Fue un debut soñado para él y de hecho, fue nombrado como el mejor piloto de la carrera.
Max Verstappen consiguió la victoria número 56 en su carrera y la novena de manera consecutiva, igualando así a Sebastian Vettel en la segunda mayor cantidad de victorias en fila en la historia de la Fórmula 1. Ahora, los ojos están puestos en el Gran Premio de Australia en Melbourne el 23 de marzo, donde el actual campeón tiene la oportunidad de igualar su propio récord de 10 victorias consecutivas. El dominio que tiene actualmente el piloto de Red Bull no ha tenido precedentes y no parece que vaya a terminar pronto.