
Ryan Gosling protagonizó uno de los momentos más comentados y aplaudidos de la pasada edición de los premios Óscar. El actor se enfundó en un ceñido traje rosa y un sombrero de cowboy para deleitar a los asistentes con una original y divertida interpretación de 'I'm Just Ken': uno de los temas más populares de la banda sonora de 'Barbie'.
Lo cierto es que, cuando le hicieron la propuesta, el intérprete se negó en redondo a participar en el espectáculo. El artista temía que las elaboradas coreografías y la sincronización entre su voz y la música peligraran debido a que la gala se emite en riguroso directo. Cualquier fallo técnico, además, podría haber arruinado el número.
"Fue un no al cien por cien", ha recordado el marido de Eva Mendes a su paso por el show de Jimmy Fallon. "Había tantas formas de que las cosas pudieran ir mal", ha señalado sobre las inseguridades que albergaba ante el proyecto.
Fallon ha incidido en que la actuación fue brillante, y ha leído en voz alta algunas de las reseñas que alababan la intervención musical del astro de Hollywood. Sin embargo, Gosling sigue convencido de que lo suyo no fue para tanto, hasta el punto de habría augurado críticas aun mejores si hubiera contado en el escenario con la banda The Roots, quienes ponen música al programa de Jimmy Fallon.
Gosling hizo un papel soberbio en la ceremonia de los Óscar, al igual que su invitado estrella: el guitarrista Slash, de la banda Guns N' Roses. El actor también se vio acompañado en el escenario por Mark Ronson, productor y autor de la canción, amén de otros tantos éxitos como los de la fallecida Amy Winehouse.