
Los avances en inteligencia artificial han desencadenado un fenómeno preocupante en la era digital: la creación y difusión de 'deepfakes' de contenido íntimo. Conoce qué son los ‘deepfakes’, su creciente prevalencia, el impacto devastador que tienen, casos notorios, y cómo las víctimas pueden protegerse y buscar justicia.
Un 'deepfake' es un video o imagen generada por inteligencia artificial que superpone rostros de personas en cuerpos que no les pertenecen, creando un contenido aparentemente realista pero completamente falso. A menudo, estas imágenes o videos son de naturaleza sexual y se crean sin el consentimiento de la persona cuyo rostro se utiliza, lo que puede causar daños emocionales y reputacionales severos.
La facilidad con la que se pueden crear estos videos ha resultado en un aumento alarmante de su producción. En 2019, un estudio de Deeptrace reveló que el 96% de los ‘deepfakes’ eran pornográficos. Más recientemente, el informe 'State of Deepfakes' destacó un incremento del 464% en contenido para adultos ‘deepfake’ entre 2022 y 2023, con un abrumador 99% de las víctimas siendo mujeres.
Caso del Instituto Politécnico Nacional, México:
Este incidente en México involucra a un estudiante del Instituto Politécnico Nacional que utilizó fotos de sus compañeras de clase, obtenidas de las redes sociales, para crear más de 166,000 imágenes y vídeos sexuales falsos. Estos contenidos fueron posteriormente comercializados a través de la plataforma de mensajería Telegram. Este caso es particularmente alarmante por la magnitud de la violación de la privacidad y por el hecho de que el abuso ocurrió en un entorno educativo, supuestamente seguro.
Caso Almendralejo, España:
En esta localidad de Badajoz, España, más de 20 adolescentes descubrieron que imágenes íntimas falsas, creadas sin su consentimiento mediante inteligencia artificial, estaban siendo distribuidas. Los perpetradores, compañeros de clase de las víctimas, incluso llegaron a solicitar dinero a cambio de no difundir las imágenes. La respuesta de la comunidad y de los padres, incluida Miriam Al Adib Mendiri, fue crucial para enfrentar este abuso y buscar medidas legales contra los agresores.
El impacto en las celebridades:
Aunque algunos países están comenzando a adaptar sus marcos legales para combatir esta forma de abuso, aún queda mucho por hacer. El abogado Carlos Sánchez Almeida señala que, aunque no exista un delito específico para los ‘deepfakes’ pornográficos, pueden ser procesados bajo las leyes de ciberacoso y trato degradante contra la integridad moral.
Si te encuentras siendo víctima de un ‘deepfake’ íntimo:
Documenta todo: Descarga videos o fotos y realiza capturas de pantalla. Si el infractor ha hecho contacto, guarda esos mensajes. Anota nombres de usuario y cualquier otra información relevante del infractor y de los sitios donde se ha compartido el contenido.
Contacto directo: Si es posible, contacta al creador del ‘deepfake’ para solicitar que retire el contenido. Las plataformas digitales suelen tener canales para reportar este tipo de abusos rápidamente.
Acciones legales: Acude a la policía o a organismos especializados en ciberdelitos con todas las pruebas. En algunos países, la agencia de protección de datos puede actuar para evitar la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento.
Busca apoyo: Comunica la situación a persona de confianza que puedan ofrecerte apoyo emocional. Considera la asistencia de un terapeuta si experimentas ansiedad, miedo o tristeza.
Movilización comunitaria: Encuentra o forma una comunidad de apoyo para otras víctimas de ‘deepfakes’. Contribuye a la sensibilización sobre los peligros y la ilegalidad de los ‘deepfakes’.
Es crucial que la sociedad reconozca la gravedad de los deepfakes como una forma de violencia sexual y que se tomen medidas enérgicas tanto en el plano legal como en el educativo para combatir este fenómeno y proteger a las víctimas. La colaboración entre tecnólogos, legisladores y educadores es esencial para desarrollar soluciones efectivas que prevengan la creación y distribución de estos contenidos dañinos, restaurando la dignidad y la seguridad de las personas afectadas.