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Cómo mantener tus relaciones vivas después de los 50

Aprende a renovar y seguir llenando de pasión tus relaciones con el paso de los años

A medida que las mujeres cruzan el umbral de los 50 años, enfrentan transformaciones profundas que redefinen su visión del mundo, incluyendo cómo viven y nutren sus relaciones personales. La madurez trae consigo la experiencia y, a menudo, una mayor claridad sobre lo que realmente valoramos en nuestras conexiones íntimas.

No obstante, también puede surgir la inquietud sobre cómo mantener la vitalidad y el entusiasmo en nuestras relaciones amorosas, especialmente en el ámbito de la intimidad. El cuidado de las relaciones, la innovación en la convivencia y la revitalización de la vida sexual no solo son posibles después de los 50, sino que pueden marcar el comienzo de uno de los períodos más ricos y satisfactorios en la vida de pareja.

Reconociendo y adaptándose a los cambios

El primer paso para mantener relaciones saludables después de los 50 es reconocer y adaptarse a los cambios físicos y emocionales que naturalmente ocurren. La menopausia, por ejemplo, puede afectar el deseo sexual, mientras que la jubilación o el "nido vacío" pueden alterar la dinámica diaria de las parejas. Hablar abiertamente sobre estos temas puede ayudar a prevenir malentendidos y promover un mayor entendimiento mutuo.

Los grandes (y abarcables) cambios de la menopausia

La menopausia es una etapa natural que todas las mujeres experimentan, y sus efectos sobre la sexualidad pueden ser significativos. Durante y después de este período, la disminución en los niveles de estrógeno provoca varios cambios físicos y emocionales. Uno de los más notorios es la sequedad vaginal, que puede hacer que las relaciones sexuales sean incómodas o dolorosas. Además, la menopausia puede afectar el deseo sexual debido a las fluctuaciones hormonales, causando periodos de libido baja que muchas mujeres encuentran desconcertantes.

Para aliviar la sequedad vaginal, se recomienda el uso de lubricantes a base de agua o silicona, que pueden facilitar mucho la comodidad durante el sexo. También existen opciones de tratamientos tanto hormonales como no hormonales que pueden ayudar a manejar otros síntomas menopáusicos como los sofocos y las alteraciones del sueño, que también pueden afectar el interés sexual.

La terapia sexual o la ayuda psicológica pueden ofrecer estrategias efectivas para manejar los aspectos emocionales y psicológicos que surgen durante la menopausia. Es vital que las mujeres se sientan libres de discutir estos temas con su médico para obtener recomendaciones específicas y personalizadas. Asimismo, es esencial mantener una comunicación fluida con la pareja para enfrentar estos cambios juntos, adaptando la vida sexual a las nuevas necesidades y preferencias.

¿Qué hacer para mejorar?

Nunca es tarde para ir a terapia

La comunicación efectiva es vital (como en cualquier etapa de la relación). No se trata solo de hablar de las necesidades o problemas, sino también de compartir esperanzas, sueños y gratitudes. La terapia de pareja puede ser una herramienta valiosa para mejorar las habilidades comunicativas, especialmente si se sienten atrapados en viejos patrones o si ciertos temas provocan conflicto. Además, establecer "citas de comunicación" semanales donde cada uno pueda hablar libremente sobre cualquier tema en un ambiente seguro puede fortalecer la relación.

Innovación en la convivencia

Innovar en cómo se comparte el espacio y el tiempo puede revitalizar la relación. Esto podría significar rediseñar la rutina diaria para incluir más actividades juntos, como cocinar, hacer ejercicio o explorar nuevos hobbies. Redecorar o reorganizar el hogar también puede simbolizar un nuevo comienzo y crear un espacio que fomente la conexión y la intimidad.

Avivar la pasión en la intimidad

Mantener viva la chispa sexual es crucial. Este periodo de la vida puede ser ideal para explorar con menos inhibiciones, dado que las preocupaciones sobre el embarazo ya no son un factor y, idealmente, se cuenta con más tiempo y privacidad. Experimentar con nuevas prácticas, como los masajes, la meditación en pareja o incluso terapias sexuales, puede ser beneficioso. Además, productos como lubricantes y juguetes sexuales pueden ser útiles para hacer frente a los cambios físicos que puedan afectar la actividad sexual.

Educación sexual continua

A menudo, las mujeres reciben poca educación sobre cómo el envejecimiento afecta la sexualidad. Informarse sobre temas como los cambios hormonales, las opciones de lubricación o los efectos de ciertas condiciones médicas en la libido puede hacer una gran diferencia. Consultar con un ginecólogo que tenga experiencia en salud sexual de la mujer madura puede proporcionar orientación y soluciones adaptadas a la nueva etapa de vida.

Cuidado personal y autodescubrimiento

El autocuidado es esencial para mantener la salud emocional y física, lo que directamente impacta la calidad de las relaciones. Esto incluye mantener una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente y buscar actividades que promuevan el bienestar mental y emocional, como el yoga o la meditación. Además, cultivar la autoestima y la imagen corporal positiva puede mejorar significativamente la vida íntima.

Renovar votos y redefinir compromisos

Para parejas de larga duración, renovar los votos matrimoniales o simplemente redefinir los compromisos puede ser una manera poderosa de reafirmar la relación. Este acto simbólico de dedicación mutua puede ser tan formal o informal como la pareja desee, pero el objetivo es celebrar el amor que ha madurado y se ha fortalecido con el tiempo.

Las relaciones después de los 50 pueden ser profundamente gratificantes y llenas de pasión, siempre que se aborden con cuidado, comunicación y un compromiso continuo con el crecimiento personal y mutuo.

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