
La ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024 dejó momentos inolvidables y sorprendentes, haciendo historia al llevarse a cabo por primera vez fuera de un estadio. El corazón palpitante de París, con el majestuoso río Sena como escenario principal, se transformó en un vibrante escenario deportivo que dejó sin aliento a los asistentes. Desde el espectacular despliegue de luces hasta el emotivo desfile de las delegaciones de atletas de todas las naciones participantes, cada detalle fue cuidadosamente diseñado para celebrar el espíritu olímpico y la rica historia de la ciudad anfitriona.
El evento comenzó de forma cómica y emotiva con Zinedine Zidane recibiendo la antorcha olímpica de manos del actor y humorista Jamel Debouze en un Estadio de Francia vacío, simbolizando el inicio de una ceremonia sin precedentes. El desfile de las 205 delegaciones nacionales, excepto Rusia, se llevó a cabo en embarcaciones decoradas que recorrieron el Sena desde el puente de Austerlitz hasta el Trocadéro, pasando por lugares emblemáticos como el Parc Urbain la Concorde, la Esplanade des Invalides y el Grand Palais. El recorrido de aproximadamente 6 kilómetros permitió a los atletas y espectadores admirar algunos de los escenarios oficiales de los Juegos mientras disfrutaban de una vista panorámica de París.
El show musical fue uno de los momentos más impresionantes de la noche. Lady Gaga y Céline Dion protagonizaron un espectáculo que quedará grabado en la memoria de todos los presentes. Lady Gaga, vestida al estilo del cabaret francés, inició el espectáculo con una interpretación en francés que encendió el ánimo de los espectadores. Su actuación estuvo acompañada por un grupo de bailarines que ejecutaron una versión moderna del tradicional cancán, un baile de alta energía y exigencia física que se convirtió en un conocido music-hall en la década de 1840. Más tarde, Céline Dion, desde el primer piso de la Torre Eiffel, interpretó "El himno al amor" de Edith Piaf, creando un momento mágico que resonó a lo largo del Sena.
La ceremonia también incluyó actuaciones de la banda francesa de death metal Gojira, que ofreció un enérgico tributo a la Toma de la Bastilla con una explosión de guitarras y frenesí enmarcada por la pirotecnia. La cantante de ópera Marina Viotti añadió un toque de elegancia con su potente voz, irrumpiendo en una embarcación para seguir con el espectáculo de tintes medievales. La mezcla de géneros musicales y estilos de baile reflejó la diversidad y riqueza cultural de Francia, ofreciendo un espectáculo variado y emocionante.
La ceremonia también rindió homenaje a la cultura francesa cuando estatuas de grandes mujeres francesas emergieron a lo largo del Sena durante la interpretación de "La Marsellesa" por Axelle Saint-Cirel. Estas estatuas representaban a figuras históricas como Simone Veil, Alice Guy, Jeanne Baret, Alice Milliat y Olympe de Gouges, entre otras, destacando el importante papel de las mujeres en la historia de Francia. Los gritos de emoción y alegría se escucharon a lo largo del río, a pesar de la lluvia que acompañó el evento y que, aunque inesperada, no logró apagar el entusiasmo de los asistentes.
La delegación mexicana, siempre carismática, recibió un apoyo incondicional del público, dejando en claro que se trata de una de las naciones más queridas de todas. La robusta delegación de Estados Unidos, con figuras como Simone Biles y LeBron James, brilló en su recorrido por el Sena, destacándose por su tamaño y la presencia de numerosas superestrellas del deporte mundial. Francia, como anfitriona, presentó una delegación entusiasta que fue recibida con euforia a pesar de la lluvia, demostrando el orgullo y la esperanza de los atletas locales. La seguridad, elevada a la máxima potencia, dio resultados y permitió que la ceremonia se desarrollara sin incidentes, a pesar de los temores iniciales de posibles atentados en un acto tan abierto y multitudinario.
El espíritu olímpico fue representado por una jinete en un caballo de metal que transportó la bandera del Comité Olímpico Internacional (COI) hasta Trocadéro, regalando una de las mejores postales de la noche. El punto culminante de la noche fue el encendido del pebetero olímpico, elevado en un globo aerostático que adornará el cielo parisino hasta el 11 de agosto. La ex atleta Marie-José Perec y el judoca Teddy Riner, junto a otras figuras deportivas como Serena Williams y Rafa Nadal, llevaron la llama olímpica en un relevo final que emocionó a todos los presentes. El fuego olímpico se elevó en un globo sobre el Jardín de las Tullerías, donde permanecerá durante los Juegos, simbolizando la unión y la paz entre las naciones.
Paris 2024 ha comenzado con una ceremonia que celebra la innovación y la tradición, prometiendo unos Juegos inolvidables en la Ciudad de la Luz. Los próximos días estarán llenos de competiciones deportivas de alto nivel, y el mundo estará atento para ver qué nuevas historias y momentos se desarrollarán en esta edición de los Juegos Olímpicos. Con una inauguración tan espectacular, París 2024 ha sentado las bases para unos Juegos que sin duda quedarán en la memoria de todos los que tuvieron el privilegio de presenciarlos.