
El tenista español Carlos Alcaraz, campeón del Abierto de Estados Unidos en 2022, fue sorprendentemente eliminado en la noche del jueves (29) en la segunda ronda del Grand Slam de Nueva York por el holandés Botic van de Zandschulp, número 74 del mundo. Alcaraz, actual número tres del mundo, estuvo irreconocible tanto en su tenis como en su actitud hasta que perdió ante Van de Zandschulp, que se impuso por 6-1, 7-5 y 6-4 ante el asombro de los espectadores en la pista central de Flushing Meadows.
El español había ganado 15 partidos consecutivos en torneos del Grand Slam y luchaba por convertirse en el tercer tenista en ganar tres títulos seguidos en Roland Garros, Wimbledon y el US Open tras su ídolo Rafael Nadal (2010) y el legendario Rod Laver (1969). La racha llegó a su fin en una noche aciaga en la que el español quedó completamente a merced de Van de Zandschulp, un jugador sin ningún título ATP y con los cuartos de final del US Open 2021 como su mejor resultado en un Grand Slam.
«Traía mucha confianza del último partido, en el que jugué muy sólido, y hoy, desde el primer golpe, creí que tenía posibilidades», dijo Van de Zandschulp tras jugar el mejor partido de su carrera. A sus 21 años, Alcaraz ha demostrado una confianza inquebrantable en los Grand Slams, con nueve torneos consecutivos alcanzando al menos los octavos de final.
La última vez que el jugador de El Palmar había llegado a la segunda ronda de un gran torneo fue en Wimbledon 2021 y el US Open fue un escenario muy especial, ya que fue allí donde en 2022 ganó su primer Grand Slam y se convirtió en el número uno más joven de la historia. Pero esta vez Flushing Meadows no le ayudó a recuperarse del impacto emocional de sus últimas y estrepitosas decepciones, especialmente en los Juegos Olímpicos de París.
Formando equipo con Nadal, Alcaraz se quedó a las puertas del podio en los dobles olímpicos y luego perdió en la final individual ante Novak Djokovic. Después de París, Alcaraz fue eliminado en su debut en el Masters 1000 de Cincinnati y por primera vez se le vio destrozando una raqueta en la pista, mostrando todo su enfado.
Alcaraz perdió el primer set en sólo 31 minutos, en los que no logró ni un solo winner ante un Van de Zandschulp muy seguro en el saque y la devolución. En el segundo set, el español se recuperó y, tras varios golpes brillantes, esbozó una sonrisa. El público estaba preparado para la remontada de uno de sus tenistas favoritos, pero el juego de Alcaraz seguía siendo turbio y Van de Zandschulp mantenía su enorme efectividad. Con una doble falta, la primera del partido, Alcaraz puso en bandeja al holandés el break decisivo y éste lo aprovechó, adjudicándose el segundo set. Alcaraz tuvo que remontar un 2-0 en contra por primera vez en su carrera, tras siete intentos fallidos.
El español amenazó con remontar varias veces en el tercer set, con puntos que despertaron al público en las gradas, pero no fueron suficientes para cambiar el impulso del partido. Van de Zandschulp mantuvo la calma y la eficacia hasta provocar un terremoto en el último Grand Slam de la temporada, donde Novak Djokovic y Jannik Sinner siguen siendo los grandes favoritos al título.