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Cómo cuidar tus uñas y evitar su rotura con la llegada del otoño

Con el cambio de estación, nuestras uñas necesitan cuidados especiales. Aprende a mantenerlas sanas y fuertes durante los meses más fríos.

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A medida que el verano llega a su fin y las temperaturas comienzan a descender, es importante recordar que nuestras uñas también sufren el impacto del cambio de estación. El frío, el viento y la falta de humedad pueden debilitar nuestras uñas, haciéndolas más propensas a romperse o agrietarse. Si bien mantenerlas bonitas y cuidadas durante el verano suele ser fácil, el otoño y el invierno requieren una rutina más dedicada, aunque no lo parezca. Estos son los 7 consejos que no dudes en seguir si experimentas roturas en tus uñas con la llegada del frío.

1. Mantén tus uñas hidratadas

Una de las claves para cuidar las uñas en otoño es mantenerlas bien hidratadas. El frío y el aire seco pueden hacer que las uñas se vuelvan quebradizas, así que es fundamental nutrirlas tanto como sea posible. Usar cremas específicas para manos y uñas con ingredientes humectantes como la glicerina o el ácido hialurónico es un excelente punto de partida. Además, los aceites nutritivos, como el aceite de almendra o el aceite de argán, son perfectos para masajear las cutículas y las uñas, ayudando a mantenerlas suaves y fuertes.

Consejo: Aplícalos antes de dormir para permitir que los ingredientes actúen durante toda la noche.

2. Protege tus manos del frío

El frío puede ser uno de los peores enemigos para nuestras uñas. La exposición prolongada a bajas temperaturas y a cambios bruscos de ambiente, como pasar de un lugar cálido a la intemperie, puede hacer que las uñas se vuelvan más débiles y propensas a quebrarse. Es recomendable utilizar guantes cuando salgas a la calle para mantener las manos protegidas. Además, esto no solo beneficia a las uñas, sino también a la piel, que tiende a resecarse en otoño e invierno.

Consejo: Si tus manos ya están secas, prueba con baños de parafina, un tratamiento hidratante profundo que rejuvenece tanto la piel como las uñas.

3. Evita el contacto prolongado con el agua

El agua puede parecer inofensiva, pero cuando las uñas están en contacto prolongado con ella, se ablandan y se vuelven más frágiles. Las tareas domésticas, como lavar los platos o limpiar, suelen ser las principales culpables. Por eso, un consejo clave es usar guantes protectores al realizar cualquier actividad que implique contacto con agua o productos de limpieza.

Consejo: Escoge guantes de goma con un revestimiento interior suave para mayor comodidad y protección de la piel.

4. No descuides tu alimentación

Tus uñas reflejan en gran parte tu salud general, y mantener una dieta equilibrada es crucial para su bienestar. Los alimentos ricos en proteínas, como carnes magras, huevos y legumbres, son esenciales para la producción de queratina, el principal componente de las uñas. Además, incorporar en tu dieta alimentos ricos en biotina (vitamina B7), como nueces, aguacates y espinacas, puede fortalecer tus uñas y ayudar a evitar que se rompan.

Consejo: Si notas que tus uñas se rompen con facilidad, consulta con un profesional sobre la posibilidad de tomar suplementos específicos para fortalecerlas.

5. Corta y lima tus uñas con regularidad

Durante el cambio de estación, es importante mantener las uñas a una longitud que sea manejable. Las uñas muy largas pueden ser más propensas a romperse, especialmente si se vuelven frágiles. Córtalas regularmente y asegúrate de usar una lima de calidad para evitar bordes afilados que puedan engancharse y causar roturas.

Consejo: Utiliza una lima de grano fino y muévela en una sola dirección para evitar que las uñas se astillen.

6. Fortalece tus uñas con productos específicos

En el mercado existen multitud de esmaltes y tratamientos fortalecedores diseñados para proteger y nutrir las uñas. Estos productos suelen contener vitaminas y minerales esenciales, como la vitamina E y el calcio, que ayudan a prevenir que las uñas se quiebren. Aplícalos como parte de tu rutina de cuidado, ya sea solos o debajo de tu esmalte de uñas favorito.

Consejo: Busca productos sin formaldehído ni tolueno, ya que estos químicos pueden resecar las uñas a largo plazo.

7. Dales un descanso al esmalte

Aunque el esmalte de uñas es una manera excelente de embellecer tus manos, también es importante darles un respiro de vez en cuando. El uso continuo de esmalte y quitaesmaltes puede debilitar la uña, ya que tienden a resecarla. Deja que tus uñas "respiren" al menos unos días a la semana, y opta por quitaesmaltes sin acetona, que son menos agresivos.

Consejo: Aprovecha los días en los que no utilices esmalte para aplicar aceites nutritivos y fortalecer la uña desde la raíz.

8. Masajea tus cutículas

Las cutículas cumplen una función protectora muy importante al sellar la unión entre la uña y la piel, impidiendo que bacterias y hongos entren en esa zona. Es crucial mantenerlas hidratadas y cuidadas. Masajear las cutículas con aceites naturales o productos específicos ayuda a mejorar su estado y, al mismo tiempo, estimula el crecimiento saludable de la uña.

Consejo: Evita cortar las cutículas, ya que esto puede llevar a infecciones. En su lugar, empújalas suavemente con un palito de naranjo.

9. Haz descansos de las uñas postizas o el gel

Si eres fanática de las uñas de gel o las extensiones, es importante recordar que estas técnicas, aunque hermosas, pueden dañar tus uñas naturales si se usan de manera continua. El consejo es darles un respiro entre aplicaciones, permitiendo que las uñas naturales se regeneren. Durante este tiempo, enfócate en fortalecerlas con los productos adecuados.

Consejo: Durante el descanso, usa un tratamiento de keratina para ayudar a regenerar las uñas después de haber llevado extensiones.

10. Visita a un profesional regularmente

Si notas que tus uñas están particularmente débiles o quebradizas, o si tienes problemas recurrentes como hongos o infecciones, lo mejor es acudir a un profesional. Una manicura regular no solo ayuda a mantener la estética de tus uñas, sino que también puede detectar problemas a tiempo y ofrecer tratamientos especializados.

Consejo: Opta por un salón que utilice productos hipoalergénicos y herramientas esterilizadas para asegurarte de que tu experiencia sea saludable.

Las uñas son un espejismo de la salud general

Con el cambio de estación, nuestras uñas requieren cuidados adicionales para mantenerse fuertes y saludables. Siguiendo estos sencillos consejos, podrás protegerlas del frío, evitar que se rompan y lucir unas manos perfectas durante todo el año. No olvides que, al igual que tu piel, tus uñas también reflejan tu salud general, por lo que una buena rutina de cuidado y una alimentación equilibrada serán tus mejores aliados para lucir unas uñas espectaculares en cualquier estación.

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