
Madrid (AFP) –
El Real Madrid, vigente campeón de la Liga de Campeones, se enfrentará el martes en la cuarta jornada de la competición europea al AC Milan con la necesidad de reaccionar tras el fiasco del Clásico y el bochorno del Balón de Oro. El conjunto merengue ha tenido toda una semana para digerir la goleada 4-0 encajada frente al Barcelona y el enfado Vinicius Junior por no ganar el prestigioso premio, lo que llevó al club a protagonizar un desplante oficial y no acudir a la gala en París.
El Real Madrid no jugó el pasado fin de semana ya que su partido contra el Valencia fue aplazado debido a las inundaciones en la región levantina que han dejado ya más de 200 muertos desde el martes de la semana pasada. El brasileño Rodrygo se entrenó este lunes con el grupo, por lo que todo indica que estará en la convocatoria, tras lesionarse el 22 de octubre en el bíceps femoral de la pierna derecha.
Pese a ser dos de los mayores clubes del continente, con 22 títulos de Europa entre ambos, y su gran rivalidad, Real Madrid y Milan se medirán por primera vez en 14 años, con lo que aumentará el interés por el partido.
Los pupilos del técnico italiano, Carlo Ancelotti, intentarán resarcirse del golpe recibido ante el Barça y retomar la senda goleadora como demostraron ante el Borussia Dortmund al imponerse por 5-2 en la capital española en el 'remake' de la última final de Champions League. El equipo blanco, que se halla en la 12ª posición de la tabla de clasificación, necesita los tres puntos para entrar entre los ocho primeros y así evitar una eliminatoria de cara a la recta final de la competición.
Pero, el equipo lombardo, que se encuentra en el 25º lugar, necesita los puntos si pretende pasar de la primera fase, pese a ganar en la última fecha al Club Brujas por 3-1. La entidad milanista no está teniendo un buen comienzo de temporada en su campeonato doméstico. Tras once jornadas ligueras, se halla en la séptima posición a ocho puntos del líder, Nápoles. El morbo está servido en este duelo europeo.
Por un lado, Ancelotti se verá las caras con el equipo que consiguió la Liga de Campeones tanto como jugador como entrenador; y, por otro lado, Álvaro Morata revivirá regresará al Estadio Bernabéu. El italiano triunfó como jugador en el centro del campo del Milan, entre 1987 y 1992, y más tarde como entrenador de 2001 a 2009 logrando la Copa de Europa en cuatro ocasiones, dos como futbolista (2003 y 2007) y otras dos en el banquillo (1989 y 1990).
En la máxima competición continental, se han enfrentado 15 veces, con un balance de seis victorias cada uno y tres empates. Solo el AC Milan lo supera en goles marcados con 25, uno más que el Real Madrid. El club capitalino tiene grabado el mal recuerdo de haber caído en la semifinal de la temporada 1988/89 cuando acabaron iguales a uno en la ida en España, pero los rossoneri vapulearon a los madridistas por 5-0 en la vuelta en San Siro.
Ancelotti, los neerlandeses Frank Rijkaard, Ruud Gullit, Marco van Basten (autor del gol del empate en la ida) y Roberto Donadoni vieron puerta en ese partido en una de las grandes actuaciones del Milan en la Copa de Europa. El Madrid parte como favorito tras haberse impuesto en 17 de sus últimos 18 partidos contra clubes italianos, con la excepción de una derrota en casa por 1-3 ante la Juventus.
En la víspera de reencontrarse con su antiguo club, el AC Milan, en la cuarta jornada de Liga de Campeones, el entrenador del Real Madrid, el italiano Carlo Ancelotti, explicó que no tenía la cabeza "para hablar de fútbol", tras las inundaciones que causaron al menos 217 muertos la semana pasada en el sur de España.
"Ha sido una semana con una gran tragedia y tenemos tristeza. Esta es la emoción. Estamos muy cerca de Valencia y de todos los pueblos afectados. Estamos cerca de ellos y ojalá se pueda resolver pronto", declaró en conferencia de prensa. "Quiero que comprendáis que hablar de fútbol es complicado. También jugar al fútbol", añadió antes de subrayar que "es muy difícil" hablar de fútbol, "porque no tienes tu cabeza en el trabajo todo el tiempo". El Real Madrid no jugó el sábado su encuentro ante el Valencia, al igual que el Villarreal contra el Rayo Vallecano, pero el resto de los partidos de la duodécima jornada se mantuvieron a pesar de la oposición de varios entrenadores y jugadores.
"Nadie quería jugar. Me parecía la decisión correcta, pero nosotros no somos los que mandan y tenemos que respetar las decisiones de los que están más arriba”, lamentó. Preguntado sobre la gestión política de la tragedia, explicó que no puede opinar sobre eso: "Sólo puedo intentar hacer lo máximo para intentar ayudar. El pueblo está frustrado y es normal, pero yo no estoy para evaluar lo que han hecho los políticos".