
La salida de Sergio "Checo" Pérez de Oracle Red Bull Racing marca el cierre de un capítulo en la historia de la Fórmula 1 y del automovilismo mexicano. Tras cuatro temporadas con el equipo austriaco, el piloto mexicano y la escudería confirmaron su separación pese a que su contrato se extendía hasta 2025, con opción de renovación para 2026. El anuncio realizado el 18 de diciembre de 2024, resalta tanto los logros como los retos que enfrentó el tapatío en su paso por uno de los equipos más competitivos.
Checo Pérez llegó a Red Bull en 2021, tras una destacada trayectoria que incluyó su primera victoria en la F1 con Racing Point en 2020. Su ingreso al equipo significó un cambio de paradigma para la escudería, acostumbrada a promover pilotos de su academia. En su primera temporada, el mexicano no solo se adaptó rápidamente, sino que dejó una marca indeleble al ganarse el apodo de “Ministro de Defensa”, gracias a su desempeño crucial en el Gran Premio de Abu Dhabi 2021, que ayudó a Max Verstappen a conquistar su primer título mundial.
Durante su estadía en Red Bull, Pérez acumuló cinco victorias y 39 podios, convirtiéndose en uno de los pilotos más exitosos de la historia del equipo. Además, contribuyó a los títulos de constructores en 2022 y 2023, años en los que Red Bull dominó el campeonato. Su desempeño no solo fortaleció la competitividad del equipo, sino que también expandió su presencia en mercados clave como Latinoamérica, consolidando al mexicano como un ícono global.
Sin embargo, la temporada 2024 resultó ser una de las más complicadas para Pérez. Problemas de rendimiento, una brecha ampliada respecto a Verstappen y un monoplaza menos competitivo llevaron a Red Bull a perder el campeonato de constructores ante McLaren. Aunque Checo logró cuatro podios al inicio de la temporada, su rendimiento decreció significativamente en la segunda mitad del año, culminando con cinco abandonos y una octava posición en el campeonato de pilotos, su peor clasificación desde que llegó al equipo.
La relación entre Pérez y Verstappen, a pesar de los altibajos, evolucionó hacia un respeto mutuo. Max Verstappen reconoció en varias ocasiones la importancia del mexicano en los logros colectivos de Red Bull. Este profesionalismo también se reflejó en el ambiente del equipo, donde ambos pilotos colaboraron estrechamente en el desarrollo del RB20 y en las estrategias de carrera.
El anuncio de su salida llega tras semanas de especulación y después de que Christian Horner y Helmut Marko sostuvieran reuniones clave con la directiva de Red Bull. Aunque se rumora que el neozelandés Liam Lawson podría tomar su lugar, el equipo aún no ha confirmado su alineación para 2025. Por su parte, Checo ha manifestado su interés en explorar nuevas oportunidades, incluyendo su posible participación en las 24 Horas de Le Mans y su regreso a la F1 en 2026 con el equipo de General Motors/Cadillac.
El legado de Sergio Pérez en Red Bull Racing va más allá de las estadísticas. Su capacidad defensiva, su consistencia en momentos clave y su papel como embajador del automovilismo mexicano lo convierten en una figura irremplazable para los aficionados. Sus 932 puntos con el equipo y su contribución al crecimiento de la escudería austriaca son testimonio de su talento y dedicación.
A pesar de los desafíos de 2024, la salida de Checo Pérez no empaña los éxitos que logró con Red Bull. Su paso por el equipo deja una huella imborrable en la Fórmula 1 y abre la puerta a nuevos retos que seguramente enriquecerán su trayectoria profesional. El automovilismo mexicano pierde a su máximo representante en la parrilla, pero el legado de Pérez continuará inspirando a futuras generaciones de pilotos.
Ahora, el mexicano se prepara para escribir el siguiente capítulo de su carrera, ya sea en otra categoría o, eventualmente, en su regreso a la Fórmula 1. Lo que es seguro es que su nombre ya está inscrito entre los grandes de la máxima categoría del automovilismo.