
La Selección Mexicana comenzó su gira sudamericana con una actuación destacada al derrotar 2 - 0 al Internacional de Porto Alegre en el Estadio Beira-Rio. Este triunfo, logrado con un equipo repleto de jóvenes y ausencias significativas, demostró el crecimiento y potencial del Tri bajo la dirección de Javier "Vasco" Aguirre.
Desde el inicio del encuentro, el Inter de Porto Alegre intentó imponer condiciones con un juego agresivo y control territorial. Wesley y Enner Valencia protagonizaron las primeras jugadas de peligro, pero la defensa mexicana, liderada por jugadores debutantes en su mayoría, mostró solidez y orden táctico. Poco a poco, el equipo mexicano adelantó líneas, demostrando personalidad y gallardía.
El primer gol del partido llegó gracias a una brillante jugada por el sector izquierdo que Erik Lira culminó con un disparo colocado. Este gol no solo abrió el marcador, sino que también marcó el primero en la carrera profesional del mediocampista de Cruz Azul, quien tuvo un desempeño sobresaliente.
Antes del descanso, Jorge Ruvalcaba aprovechó un contragolpe letal para poner el 2 - 0 con una definición precisa. Aunque tanto él como su compañero Memote Martínez habían desperdiciado oportunidades claras, la insistencia dio frutos y consolidó la ventaja para el Tri.
El segundo tiempo fue una demostración de disciplina y control por parte de los dirigidos por Aguirre, quienes neutralizaron los intentos del Inter por recortar la diferencia. Además, Gilberto Mora hizo historia al debutar con la Selección a los 16 años, convirtiéndose en el jugador más joven en vestir la camiseta del Tri, rompiendo el récord previamente establecido por Rafael Márquez.
En la conferencia posterior al partido, el Vasco no escatimó elogios hacia sus jugadores, destacando la intensidad, compromiso y mentalidad que mostraron en el campo. "Estoy orgulloso de ellos. No eran la primera opción, pero demostraron que quieren estar en la lista del Mundial 2026", señaló Aguirre, quien enfrenta ahora el desafío de seleccionar a los mejores elementos para la próxima justa mundialista.
El técnico también agradeció al club brasileño por su hospitalidad y resaltó la importancia de enfrentarse a rivales de alto nivel en la preparación del equipo. Este triunfo no solo sirve como una motivación para el Tri, sino que también refuerza la idea de que hay una nueva generación de talentos mexicanos listos para asumir roles importantes.
La gira continuará con un desafío aún mayor: enfrentar al todopoderoso River Plate en Buenos Aires. Sin embargo, la personalidad y el progreso mostrado ante el Inter de Porto Alegre permiten al Tri y a su afición soñar con un futuro prometedor de cara al Mundial 2026.