
Carlos Alcaraz debutó con victoria en el ATP 500 de Róterdam tras un exigente duelo ante el neerlandés Botic van de Zandschulp. En un partido que se alargó por más de dos horas y media, el español se impuso por 7-6(3), 3-6 y 6-1, asegurando su pase a los octavos de final del torneo.
El murciano, actual número 3 del mundo, llegaba al certamen con la intención de seguir sumando ritmo en la gira bajo techo, una superficie en la que todavía busca consolidarse. Sin embargo, su estreno no fue sencillo: tuvo que lidiar con un rival combativo, un público volcado con el jugador local y algunas imprecisiones que le complicaron el camino en los primeros sets.
Desde el arranque, el partido dejó en evidencia la complejidad del desafío. Van de Zandschulp, alentado por la afición neerlandesa, comenzó sólido con su servicio y encontró grietas en el juego de Alcaraz, logrando un quiebre temprano. A pesar de las dificultades, el español reaccionó a tiempo, recuperó la ruptura y llevó la definición al tie-break, donde mostró su mejor versión para cerrar el primer set a su favor.
Sin embargo, en el segundo parcial, el neerlandés elevó su nivel y aprovechó los errores del murciano para tomar la delantera. Con un juego agresivo y efectivo, Van de Zandschulp quebró en el quinto juego y mantuvo la ventaja hasta sellar el set por 6-3, llevando el encuentro al desenlace definitivo.
El tercer set fue un reflejo de la capacidad de adaptación de Alcaraz. Con ajustes en su estrategia, mayor consistencia desde el fondo de la pista y una mejor gestión de los puntos largos, el español tomó rápidamente la iniciativa. Un quiebre en los primeros juegos desestabilizó a su rival, y desde ahí no dio margen de reacción. Con un contundente 6-1, selló su pase a la siguiente ronda y disipó cualquier duda sobre su rendimiento.
"Sabía que sería un partido complicado, especialmente en estas condiciones y contra un jugador local", comentó Alcaraz tras la victoria. "Lo importante es que supe adaptarme y mejorar en los momentos clave".
Con este triunfo, Alcaraz avanzó a los octavos de final, donde enfrentará al ganador del duelo entre el canadiense Félix Auger-Aliassime y el italiano Andrea Vavassori. Más allá del resultado, el español sigue en su proceso de adaptación a la temporada bajo techo, con la mirada puesta en seguir sumando confianza de cara a los grandes desafíos del año.
El ATP 500 de Róterdam es un torneo clave en el calendario y ha visto consagrarse a figuras como Roger Federer y Daniil Medvédev en ediciones anteriores. Para Alcaraz, representa una oportunidad de oro para demostrar su evolución en pistas rápidas y reforzar su candidatura como uno de los grandes nombres del circuito en 2025.